Este objeto es un divisor de haz óptico (o 'beamsplitter') diseñado como accesorio para un microscopio estereoscópico. Probablemente fabricado en Japón entre las décadas de 1960 y 1980, este tipo de dispositivo se intercala entre el cuerpo del objetivo y el cabezal binocular principal del microscopio. Su función es desviar una parte de la luz del camino óptico hacia un puerto lateral, permitiendo la conexión de una cámara fotográfica o de vídeo, o un segundo cabezal de observación (a menudo para enseñanza o consulta).
El acabado en pintura gris martelé y los componentes cromados son característicos de los instrumentos ópticos de alta calidad de esa época, fabricados por marcas como Olympus, Nikon o Kyowa. Estos accesorios eran fundamentales para la documentación científica y la microfotografía antes de la era digital.
Hoy queremos hablaros de una de las últimas adquisiciones para la colección de Foticos: un visor de tipo Brewster en madera de limonero. Este visor tiene como peculiaridad su particular color amarillo, sin duda otorgado por el tipo de madera con el que se ha fabricado. Este visor pertenece al primer modelo de Brewster, por lo que se podría datar a partir de 1851, nuestro aparato tiene cristal translúcido y lentes regulables hacia los lados.

Como ya os contamos en el Comunicado nº 199, las leyes de la fotografía estereoscópica fueron formuladas en 1832 por Charles Wheatstone. Por lo tanto no fue David Brewster quien inventó el estereoscopio, de hecho él mismo acreditaba el invento de este artículo a Mr. Elliot, un profesor de matemáticas de Edinburgo que concibió la idea en 1823 y construyó un estereoscopio simple sin lentes ni espejos y que se utilizaba para ver transparencias de paisajes dibujadas. La contribución de Brewster fue el uso de lentes para unificar las fotos no idénticas en 1849, por lo tanto se podría decir que el estereoscopio lenticular (basado en el uso de lentes) sí que fue en realidad su invención.

Brewster no fue capaz de encontrar un fabricante en Inglaterra y lo llevó a Francia en 1850, donde el aparato fue mejorado por Jules Dubosq, reduciendo el tamaño y creando aparatos de mano que pasaron a conocerse como estereoscopios de tipo Brewster. El visor tipo Brewster fue admirado por la Reina Victoria cuando se dio a conocer en la Gran Exposición del Palacio de Cristal de 1851. Antes de que acabara la exposición Brewster obsequió a la reina Victoria con un modelo de regalo que Dubosq había hecho especialmente para ella, dando lugar a una moda que consiguió vender 250.000 estereoscopios en 3 meses.

El visor Brewster consiguió estandarizar el tamaño y la forma de la estereografía, permitiendo así que su producción fuera millonaria. Su modelo marcó el comienzo de la era del "estereoscopio de salón", ya que el dispositivo se convirtió en un accesorio familiar en los hogares tanto en Gran Bretaña como en Estados Unidos. El visor tipo Brewster permitió a la gente de su época ver por primera vez el mundo en 3D; a nosotros, acostumbrados ya a la visión en 3D, nos permite también acceder a un mundo ya pasado, que de otra manera habría quedado perdido para nosotros.
Este objeto es un visor estereoscópico de bolsillo, diseñado para la visualización de pares de diapositivas estéreo en formato de 35mm. Tras la popularización de la fotografía estereoscópica en la década de 1950, gracias a sistemas como el Stereo Realist, surgieron numerosos accesorios para facilitar el visionado de las imágenes tridimensionales. Este tipo de visores de plástico, económicos y portátiles, se convirtieron en una alternativa popular a los proyectores estéreo, más caros y aparatosos. Su diseño simple y funcional permitía a los aficionados disfrutar fácilmente del efecto 3D de sus fotografías. Aunque carece de marcas de un fabricante específico, su estilo y material son representativos de la producción masiva de accesorios fotográficos de la segunda mitad del siglo XX.
Hoy queremos mostraros una reciente incorporación al museo de Foticos: una cámara espía de tamaño muy reducido conocida como The Photoret.

La cámara Photoret, fabricada por la Magic Introduction Company de 1894 a 1901, era una de las cámaras más pequeñas de su tiempo. Con apariencia de un reloj de bolsillo, esta cámara costaba 2,50 $ y fue ampliamente publicitada por su fácil uso. La Magic Introduction Company fabricaba juguetes y material óptico y además también este tipo de cámaras espía diminutas.

Esta cámara fue diseñada en 1893 por Dickson, que en ese momento era ayudante de Thomas Edison. La cámara fue posteriormente mejorada y patentada por Casler. La Photoret se fabricaba en Nueva York y se distribuía en una caja de madera como la que ha llegado a nuestras manos. La cámara pesa solamente 112 gramos y tiene un diámetro de 6 cms, utilizaba film en disco de 6 exposiciones de tamaño realmente pequeño (13mm) que se denominaron "photette". Pronto se fabricaron un gran número de accesorios y materiales de procesado para esta cámara tan singular.

La Magic Introduction Company dio paso a la creación de la American Mutoscope Company en 1895, que se centraría en la imagen en movimiento.
Esta semana queremos mostraros un aparato estéreo muy especial, ya que existen muy pocas unidades en el mundo. Se trata de la Stereophot de la marca Secam, que data de 1956 y fue fabricado en Francia utilizando dos cámaras Stylophot Deluxe montadas sobre una placa especial.

La Stylophot era una cámara alargada con clip para poder llevar en el bolsillo de la chaqueta, en realidad esta cámara se fabricó para parecer un bolígrafo, de ahí su nombre. Aunque su forma y el clip sí que recuerdan a un bolígrafo, la cámara es demasiado grande y pesada para ser llevada en el bolsillo. La Stylophot Deluxe, que es el modelo de las dos cámaras que componen nuestra Stereophot, se diferenciaba de otras versiones por su lente Roussel. La Stylophot, diseñada por Fritz Kaftanski, debe ser enmarcada dentro de las cámaras espía.

La Stereophot no es por lo tanto una cámra en sí, sino que se trata de un accesorio que permite acoplar las dos cámaras Stylophot y asegurar la sincronización del disparo. La Stereophot de nuestra colección incluye además su funda y se encuentra en perfecto estado de conservación.

Félix Potin fue un empresario francés nacido en 1820. A los 24 años abrió su primera tienda en París, a esta tienda siguieron muchas más hasta que en 1860 abrió sus almacenes de dos plantas en el Boulevard de Sébastopol de París. Posteriormente abrió una fábrica a las afueras de París e incluso instauró en 1870 un servicio de entrega a domicilio.
A la muerte del fundador el negocio siguió creciendo, ampliando las fábricas y las tiendas hasta los 1200 establecimientos. Félix Potin consiguió modificar el tipo de negocio, vendiendo productos fabricados y envasados en su propia empresa, unificando así distribución y ventas bajo la misma marca.

Parte de la estrategia comercial de fidelización del cliente de Potin consistió en el lanzamiento de álbumes de fotografías de estilo carte de visite, que se ofrecían con sus tabletas de chocolate desde 1898 hasta bien entrado el siglo XX, de manera que sus clientes pudieran coleccionarlas en sus diferentes álbumes.

Potin también creó vistas estereoscópicas y para poder visionarlas creó el visor que ha llegado a nuesta colección: un visor de madera de tipo Brewster en muy buen estado. Potin creó también colecciones de vistas estereoscópicas de la Exposición Universal de 1900 de París, así que sin duda el visor de nuestra colección se podría datar a finales del siglo XIX.

Se puede decir que las contribuciones de la compañía de Félix Potin no solamente han permitido el desarrollo de nuevas estrategias de marketing, sino que con sus tiendas incluso renovó y modernizó Paris enormemente.







































Esta semana queremos que conozcáis una preciosa placa de esmalte publicitaria de 60x40cms de la marca Ernemann. El cartel de nuestra colección es en realidad una réplica del original y fue realizada en la década de los '50s o de los '60s. La marca Ernemann, que se mantuvo hasta hace pocos años dedicada a la producción de proyectores de cine, comenzó su andadura a finales del siglo XIX.
El alemán Heinrich Ernemann, propietario de una mercería en Dresde, fundó en 1889 con Matthias Franz un taller de ebanistería para máquinas fotográficas, ya que en esa época las cámaras eran de madera, aunque Matthias dejó la compañía en 1891. Ernemann, de oficio cerrajero, era autodidacta en el campo de la fotografía y pronto mostró un talento para el negocio de la fotografía. Poco a poco Ernemann fue fabricando otros componentes para las cámaras además de las partes de madera y evolucionó hasta convertir su empresa en una de las más importantes en técnica fotográfica del entonces imperio alemán.
La compañía fue creciendo, manteniéndose en la primera linea de avances tecnológicos. En 1923 se construyó la torre Ernemann, de 48 metros y la compañía trasladó allí la fabricación de cámaras. A día de hoy el edificio es uno de los edificios industriales más significativos del siglo pasado y alberga el Museo de Dresde, que contiene la Cámara Oscura de Dresde así como gran cantidad de objetos de la historia industrial y técnica de los últimos 150 años, entre los que por supuesto hay gran cantidad de cámaras y proyectores.
En 1926 Ernemann se asoció con ICA y otros para fundar la Zeiss Ikon, hasta entonces Ernemann tenía 213 patentes en su haber.
La placa de esmalte de nuestra colección fue realizada por Ludwig Hohlwein, un gran y prolífico cartelista alemán. Hohlwein, en sus comienzos arquitecto, centró su carrera desde 1906 en el diseño de carteles y creó para Ernemann un gran número de ilustraciones en las que se reconoce muy claramente su estilo. Su formación en arquitectura queda patente en sus obras, que nos muestran volúmenes rotundos y un gran dominio del dibujo. Sus toques de color y sus juegos con luces y sombras consiguen que sus obras sean siempre reconocibles.







Cámara estéreo de cajón para placas al colodión húmedo (id. 6484), de fabricación francesa perteneciente a una familia noble belga. Se estima que este matrimonio vivió durante el siglo XIX en un castillo de Provenza en Gante (Bélgica) y con esta cámara tomaron bellas imágenes que se han conservado hasta nuestros días en perfecto estado. La pieza está datada aproximadamente en 1860 y está fabricada en una madera encerada y dotada de lentes Dallmeyer.
El colodión húmedo es una técnica fotográfica que a partir de un proceso fotoquímico consiguió una mayor sensibilidad en las emulsiones, lo que permitió a los fotógrafos exponer sus placas de cristal con tiempos que duraban solo unos segundos en lugar de minutos como hasta esa época. Aunque uno de los principales precursores de esta técnica fue el francés Gustave Le Gray (1820-1884), retratista y paisajista fotográfico, el inventor de esta especie de barniz fue el también francés Louis Ménard, en 1846.
Así, el colodión se vertía sobre una placa de vidrio húmeda (de allí el nombre de colodión húmedo), donde se mezclaba al nitrato de plata con el que se sensibilizaba y revelaba la imagen. Esta necesidad de que las placas estuvieran húmedas para su revelado obligaba a los fotógrafos a llevar un laboratorio en forma de carruaje para prepararlas antes de la toma.
Está técnica fotográfica, además de una reducción notable en el tiempo de exposición, permitió reducir costes, lo que supuso la popularización del acceso al mercado de imágenes de famosos por parte de la burguesía y clases medias, por ejemplo gracias a las copias a la albúmina que se conseguían a partir de un negativo generalmente de vidrio al colodión húmedo. Como seña de identidad de este proceso fotoquímico, la imagen suele presentar un color crema que puede tener una tonalidad desde el amarillo al marrón. Además, hay una gran variedad de las placas de vidrio, porque el soporte no estaba estandarizado ni se comercializaba. La cámara de la colección Foticos incluye algunas bellas vistas de cristal tomadas con ella.
No es hasta la década de 1880 en la que el uso del colodión húmedo empezó a ser desplazado por la aparición de la instantánea fotográfica, de las placas secas de vidrio al gelatino-bromuro como las que utilizaban las cámara Kodak. En esa época, el uso de las placas de vidrio al colodión quedaron relegadas a los talleres de artes gráficas.


Sonimag comenzó a celebrarse en 1963, bajo el nombre de Salón de la Imagen. En esta feria los sectores de la fotografía, equipos para cine, óptica y televisión expusieron sus mejores productos; Sonimag era la primera feria monográfica sobre esta especialidad celebrada en España. A lo largo de su historia Sonimag fue dando origen a diversos salones monográficos, por ejemplo en 1981 incorporó bajo Expotrónica los sectores de la electrónica profesional, equipos y componentes, pocos años después Expotrónica adquiría un carácter propio como salón profesional. Lo mismo ocurrió con Sonimagfoto, especializado en la fotografía y el caso más representativo de los salones a los que dió lugar Sonimag.

Las ferias Sonimag fueron desde su nacimiento un exponente nacional al que acudían puntualmente los mejores fabricantes de audio, video y fotografía.


Esta semana os acercamos una original cámara estereo del año 1942 aproximadamente. Concretamente, el modelo Kirk-33, fabricado en Los Ángeles por Stereo Corporation, creadora también de Contura, de la que ya os hablamos en el comunicado 269.

Esta cámara tiene un cuerpo de baquelita marrón con un diseño muy curioso que emula el caparazón de una tortuga. Tomaba pares estereo de 28x28mm en un rollo de película de 828, y en el libro de instrucciones recomendaba usar película de diapositivas Kodakchrome, aunque su control de exposición era muy limitado, por lo que llevó a muchos usuarios a hacer instantáneas demasiado oscuras o demasiado claras. Tenía dos botones de obturación, uno para exposiciones instantáneas y otro para exposiciones temporales.
Se sacó en pleno boom de lo estereo en los años 50, y su precio salida fueron de 12,95 dólares, tal y como puede verse en la publicidad bajo estas líneas, donde se resaltan las bondades de este aparato, que permite tomar perfectas fotografías en 3D.

La cámara se vendió junto con el visor y un libro de instrucciones donde te explicaban cómo montar las instantáneas una vez reveladas. Por ello, junto con la cámara y el visor se acompañaba también una especie de portaplacas transparente para poder montar tus propias vistas estereo.
Es reseñable que el diseño de la cámara es muy similar a la cámara que sacó paralelamente en la década de los 40 Haneel Tri-Vision, lo que hace intuir las líneas que estaban de moda en esa época, así como el boom del nuevo hobby americano.













