


Pieza de más de 150 años de antigüedad: una fotografía sobre papel a la sal, datada alrededor de 1855 (Id. 12136). Este bello retrato de un caballero posiblemente inglés del siglo XIX nos trae a colación al inventor de esta técnica fotográfica - el calotipo-: el británico William Henry Fox Talbot (1800-1877). La fotografía mide 20x15cm y en el reverso aparece anotado el nombre de Eathan Phelps Hartwell.

Es curioso que el británico Talbot estuviera realizando estudios sobre la fijación de imágenes sobre papel al mismo tiempo que el francés Louis Daguerre ultimaba su descubrimiento. De hecho, se sabe que la presentación del daguerrotipo en 1839 fue el aliciente para que Talbot se apresurara a presentar su invento, al que denominó calotipo, aunque también se conoce como talbotipo o impresión al papel salado (saltprint en inglés). No obstante, la acepción finalmente patentada en febrero de 1841 por el fotógrafo, científico, botánico, matemático y político británico fue calotipo, del griego “kallos” (bello).
Si bien el calotipo no tuvo tanto éxito comercial en su época como sí consiguió el daguerrotipo (en parte porque el gobierno francés compró su patente y la liberó para que la sociedad hiciera uso de ella), lo cierto es que es considerado como el precursor de la fotografía moderna del siglo XX, basada en la técnica negativo-positivo, tal y como ideó Talbot.
Negativo y positivo conseguido por Talbot (a la derecha)
Gracias al hallazgo de Henry Talbot, se consiguió disminuir el tiempo de exposición de la fotografía de 30 minutos a 30 segundos y logró algo que el daguerrotipo no podía: generar un número ilimitado de copias, que ayudó a convertir la fotografía en un medio de comunicación de masas.
¿Pero cómo funciona esta técnica?
Talbot ideó una especie de cámaras oscuras de reducidas dimensiones, a las que su mujer llamó “ratoneras”, con las que conseguía imágenes en negativo sobre un papel sensibilizado a la luz mediante la mezcla de nitrato de plata y yoduro de potasio (sal). El resultado se fijaba con hiposulfito sódico. Con esa imagen negativa se conseguían después diversos positivos en contacto con papel salado. Este tipo de fotografías presentan una textura (grano de la emulsión) que se aproxima más a la pintura. Bajo estas líneas podéis ver un ejemplo de “ratonera”, utilizada para crear calotipos.

Recientemente hemos incorporado a la colección de Foticos una carte de visite (o tarjeta de visita) del Emperador Napoleón III y su esposa la Emperatriz Eugenia de Montijo, nacida en España (id. 12193). Esta copia a la albúmina data aproximadamente de 1865 y es obra del mismo André Adolphe Eugène Disderí (1819-1889), quien patentó en 1854 las "carte de visite portrait photographe" (retrato fotográfico en tarjeta de visita). Se le considera uno de los mayores exponentes en el mundo de la fotografía.
André Disderí inició su carrera fotográfica con los daguerrotipos, aunque su mayor éxito y aportación fue una cámara modificada con 4, 6, 8 y hasta 12 lentes, que podían generar placas de carte de visite con hasta 12 imágenes distintas de 9x6 centímetros. Por delante de los objetivos de su cámara pasaron numerosos personajes de la alta sociedad y de la realeza, incluida la Reina Victoria. Las imágenes del emperador Napoleón III a partir de 1859 fueron las que le catapultaron a la fama. En sus retratos utilizaba atrezzos con los que teatralizaba las imágenes, a modo de cuadros pictóricos. Con su cámara de múltiples objetivos iba abriendo y cerrando sucesivamente los mismos para realizar tomas de los personajes en distintas posturas.
Además de la toma de retratos fotográficos, en su estudio contaba con un taller que positivaba copias de gente conocida para comercializarlas posteriormente (como la que ha llegado a nuestra colección). Gracias a ello, los álbumes para coleccionar y enseñar las tarjetas se volvieron habituales en los salones victorianos, y eran considerados uno de los bienes más preciados de cualquier familia. La fama de las carte de visite comenzó a disminuir a partir de 1870 cuando las “tarjetas álbum” (también llamadas tarjetas de gabinete) empezaron a hacerle la competencia.
Sin duda, su invento combinado con los bajos precios de las carte de visite, ayudó a popularizar los retratos de fotos en Europa y Estados Unidos, aunque también llevó a la ruina a muchos otros fotógrafos, incapaces de competir con sus tarifas. Bien es cierto que también otros colegas del sector aprendieron y aplicaron sus mismas técnicas comerciales. A pesar de que gracias a sus patentes Disderí llegó a hacerse multimillonario, dilapidó toda su fortuna y acabó muriendo sordo, casi ciego y en la miseria en 1889, tras trabajar unos años como fotógrafo ambulante en Niza (Francia).


El visor Pigeon-Cantonnet es un ingenioso estereoscopio plegable que se popularizó en la década de 1930. Diseñado por el francés A. Cantonnet, basándose en una idea de René Pigeon, su principal ventaja era su simplicidad, portabilidad y bajo coste en comparación con los voluminosos visores de madera de la época. Concebido casi como una carpeta o libro, permitía a un público más amplio acceder a la fotografía tridimensional. Su diseño único, que utiliza espejos en lugar de lentes, elimina la necesidad de ajustar la distancia focal y permite visualizar pares estereoscópicos de prácticamente cualquier tamaño, desde pequeñas tarjetas hasta grandes impresiones en libros, lo que le confirió una gran versatilidad y éxito comercial.
Esta Carte de Visite (CDV) muestra el retrato de estudio de un joven militar español vistiendo uniforme y posando junto a un pedestal sobre el cual descansa su casco. El reverso identifica el estudio fotográfico como Marcial Ravé Fotografía, ubicado en la emblemática Calle de Atocha, 147, en Madrid.
Marcial Ravé fue un fotógrafo activo en la capital española durante la segunda mitad del siglo XIX, contribuyendo a la popularización de los retratos en este asequible formato coleccionable. Las imágenes de militares eran muy comunes y apreciadas como recuerdo personal y familiar en la época isabelina y la Restauración.
Esta Carte de Visite (CDV) presenta a un hombre joven vestido con lo que parece ser un uniforme militar o institucional de la época, capturado en el estudio del fotógrafo E. Godinez en Sevilla. El estudio, ubicado en Cadenas 4 y 5, ostentaba el título de fotógrafo de SS. AA. RR., lo que indica un nivel de prestigio en la sociedad sevillana del siglo XIX. Las CDVs fueron extremadamente populares durante esta época para retratos personales y se intercambiaban habitualmente entre familiares y amigos.
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La Kodak Six-20 Brownie Model E es un ejemplo clásico de las cámaras de cajón que popularizaron la fotografía a mediados del siglo XX. Fabricada por Kodak Ltd. en el Reino Unido entre 1953 y 1957, esta cámara continuó el legado de la línea Brownie: ser asequible, robusta y extremadamente fácil de usar para el fotógrafo aficionado. Su diseño simple pero funcional, con un cuerpo de cartón prensado y metal recubierto de simil-piel, la convirtió en un objeto muy popular en su época. Este modelo en particular, con su distintiva placa frontal dorada y marrón, representa la estética de los años 50. La inclusión de contactos para flash la hacía más versátil que sus predecesoras, permitiendo tomar fotografías en interiores.
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Este conjunto consiste en una cámara de juguete de 35mm que imita la estética de una cámara réflex (SLR) de la época, acompañada de una muñeca de moda, similar en estilo a las producidas a finales de los años 90 y principios de los 2000. Estas cámaras, a menudo fabricadas en China, se comercializaban como juguetes, regalos promocionales o cámaras de bajo coste para principiantes. A pesar de su apariencia profesional, su construcción es enteramente de plástico y sus capacidades ópticas son muy limitadas, produciendo imágenes con efectos característicos como viñeteado y distorsiones, apreciados por la comunidad de la 'lomografía'. Su valor de coleccionismo es modesto, centrado más en su atractivo nostálgico y kitsch que en su mérito fotográfico.
La Univex Supra Modelo B es un ejemplo representativo de la industria fotográfica española de posguerra. Fabricada en Barcelona por Manufacturas G.B.B. (Germán Busch Bruguera), esta cámara fue lanzada alrededor de 1948. En una época de autarquía y escasez de materiales, la producción se centró en modelos sencillos y económicos para el mercado nacional. Su cuerpo de baquelita con un diseño estriado de inspiración Art Déco la hacía atractiva y asequible para el fotógrafo aficionado. Aunque el nombre 'Univex' coincide con una marca estadounidense, la versión española era una producción local independiente, lo que le confiere un interés particular para los coleccionistas de material fotográfico español.
Extraordinario expositor giratorio de época diseñado para la exhibición y clasificación de fotografías en formato Carte de Visite y tarjetas postales. Inspirado en los innovadores sistemas patentados a finales del siglo XIX y principios del XX por firmas como L. Didier des Gachons en París, este tipo de tourniquets métalliques revolucionó el comercio visual. Representa un testimonio tangible de la democratización de la imagen, permitiendo a librerías y estudios fotográficos exhibir su inventario con notable elegancia industrial.
La Lumière Lutac es una cámara fotográfica fabricada en 1954 en Francia por FEX (France-Export) para la histórica compañía Lumière. En una época de posguerra donde la fotografía se popularizaba, la Lutac se posicionó como un modelo económico y accesible para el aficionado.
Su diseño simple y su construcción en baquelita negra la hacían robusta y barata de producir. Representa un esfuerzo por parte de la venerable casa Lumière, pionera del cinematógrafo y del autocromo, por adaptarse a un mercado de masas, compitiendo con otros fabricantes europeos de cámaras sencillas. Aunque no fue un éxito comercial masivo, hoy es una pieza interesante para coleccionistas de fotografía francesa y de cámaras de baquelita.
La Agilux Colt 44 es un ejemplo representativo de las cámaras sencillas y asequibles fabricadas en el Reino Unido a principios de la década de 1960. Fue producida por Agilux, una marca de la compañía Aeronautical & General Instruments Ltd (AGI) de Croydon, que se diversificó en la fotografía de consumo tras la Segunda Guerra Mundial. Diseñada para la fotografía popular, la Colt 44 buscaba ser una cámara de apuntar y disparar extremadamente fácil de usar para el aficionado.
Su cuerpo de plástico y su diseño simplificado la hacían económica y accesible para un público amplio, compitiendo con modelos similares de marcas como Kodak. Aunque carece de la sofisticación de sus contemporáneas de gama alta, hoy en día es una pieza de colección interesante que evoca la era de la fotografía analógica masiva y el diseño industrial británico de la posguerra.
La Clix-o-flex es un ejemplo clásico de las cámaras pseudo-TLR (Twin-Lens Reflex) de bajo coste que se popularizaron en Estados Unidos antes y después de la Segunda Guerra Mundial. Fabricada por Metropolitan Industries en Chicago, esta cámara buscaba emular la estética de las prestigiosas cámaras réflex de dos objetivos, como las Rolleiflex, pero con una mecánica mucho más simple y un cuerpo de baquelita para hacerla asequible al gran público. Su diseño Art Déco, con patrones geométricos y una construcción robusta, la convirtió en un objeto atractivo para los fotógrafos aficionados de la época. Hoy en día, es una pieza de colección popular por su encanto estético y como representante de la fotografía de masas de mediados del siglo XX.