La Plus Sporti es un ejemplo característico de las cámaras de bolsillo asequibles y de uso masivo que se popularizaron tras la introducción del formato de película 110 por parte de Kodak en 1972. Estas cámaras, fabricadas principalmente en Asia para marcas occidentales o de distribución, estaban diseñadas para la simplicidad absoluta: apuntar y disparar. La marca 'Plus' se asocia a menudo con fabricantes como Haking, pero este modelo indica su producción en Singapur, un importante centro de manufactura electrónica en la época. Su diseño simple y su bajo coste la convirtieron en una opción popular para la fotografía familiar y de ocio durante finales de los años 70 y principios de los 80, antes de la llegada masiva de las cámaras de 35mm compactas y automáticas.
La K110E es un ejemplo representativo de las cámaras de bolsillo de bajo coste que se popularizaron en las décadas de 1980 y 1990. Utiliza el formato de película 110, introducido por Kodak en 1972, que se caracterizaba por su facilidad de uso al venir en un cartucho sellado. Este tipo de cámaras, a menudo de fabricación asiática y sin una marca de renombre, se distribuían masivamente como regalos promocionales o se vendían a precios muy asequibles. Su diseño simple y su construcción en plástico las hacían accesibles para un público muy amplio, especialmente para la fotografía casual. Aunque carecen de valor óptico o técnico, hoy en día son objetos de interés para coleccionistas de 'toy cameras' y para la fotografía experimental Lomográfica, que busca precisamente las imperfecciones y el carácter único de estas lentes sencillas.






La Pentax PC35AF fue una cámara de gran importancia histórica para la compañía Asahi Optical Co. (Pentax), lanzada en 1982. Representó la exitosa entrada de Pentax en el competitivo mercado de las cámaras compactas de 35mm con autofoco, un segmento inaugurado por Konica unos años antes. Destacaba por su diseño sencillo, compacto y robusto, así como por su excelente objetivo, que ofrecía una calidad de imagen superior a la de muchos de sus competidores de la época. Conocida en algunos mercados como la "Sport 35 AF", se convirtió en un éxito de ventas y consolidó la reputación de Pentax también fuera del mundo de las cámaras réflex, siendo un referente en la fotografía de consumo de los años 80.
La Pentax PC35AF, lanzada en 1982 por Asahi Optical Co., fue la primera cámara compacta de 35mm con autofoco de la compañía. Se introdujo en un mercado altamente competitivo, dominado por modelos como la Konica C35 AF y la Canon AF35M. Apodada 'Sport' en algunos mercados, la PC35AF destacaba por su diseño sencillo, su cuerpo de plástico ligero y su objetivo de alta calidad, que la convirtieron en una opción popular para la fotografía familiar y de viajes. Su principal innovación fue el sistema de enfoque activo por infrarrojos, que proporcionaba un autofoco rápido y preciso. Fue un modelo significativo para Pentax, marcando su exitosa entrada en el segmento de las cámaras compactas automáticas que definiría la fotografía de consumo en la década de los 80.
La Kodak Advantix 2000 AUTO fue una de las cámaras lanzadas para inaugurar el innovador formato Advanced Photo System (APS) en 1996, un esfuerzo conjunto de Kodak, Fuji, Canon, Minolta y Nikon para revitalizar la fotografía de consumo. Este sistema prometía mayor facilidad de uso con cartuchos de película más pequeños y sencillos de cargar, además de opciones de formato (Clásico, HDTV y Panorámico). La Advantix 2000 era un modelo de entrada, diseñado para ser asequible, compacto y extremadamente fácil de usar, encarnando la filosofía 'point-and-shoot'. A pesar del impulso inicial, el formato APS tuvo una vida corta, eclipsado rápidamente por la revolución de la fotografía digital a principios de los 2000, lo que convierte a estas cámaras en un testimonio de una transición tecnológica clave.
La cámara estereo Bellieni Nancy, fabricada en 1892 en Francia, es una pieza icónica de la fotografía estereoscópica. Producida por H. Bellieni Fils, conocida por sus instrumentos de precisión, esta cámara simboliza una época en la que la fotografía en 3D emergía como una innovadora forma de capturar imágenes. Su construcción robusta y diseño elaborado reflejan la excelencia del artesanado de la época, siendo una joya para coleccionistas de dispositivos ópticos antiguos.
La Werlisa Electronic es una cámara compacta de 35mm fabricada por la compañía española Certex, S.A. a mediados de la década de 1980. Werlisa fue una marca icónica en España, conocida por producir cámaras asequibles y populares que democratizaron la fotografía en el país durante décadas. Este modelo representa la transición hacia la automatización en las cámaras de consumo, incorporando un flash electrónico integrado, una característica moderna para su época en este segmento de mercado.
Aunque de construcción sencilla, buscaba ofrecer facilidad de uso al fotógrafo aficionado. No es un modelo especialmente raro ni de altas prestaciones, pero tiene un valor nostálgico y coleccionable como representante de la última etapa de la industria fotográfica española antes de la dominación total de las marcas asiáticas.
En el comunicado de hoy queremos hablaros de una fotografía histórica extraída de un álbum particular a finales del siglo XIX. En ella, queda inmortalizado el acto de lectura en el que se presentó la placa de mármol fijada a la pared del muro del cuartel Vérines, en la calle Leon Jouhaux, en París, donde tenía su emplazamiento el diorama y laboratorio de Louis Daguerre, destruidos en un incendio en 1839.

Sin duda, se trata de una fotografía única, con un alto valor testimonial, que después de más de 100 años, mantiene un estado de conservación excepcional. Si nos fijamos detalladamente, podemos apreciar unos claros reflejos en tonalidad azul, que no es otro que la plata. Este componente, ha sido clave en la historia y los avances de la fotografía, desde sus orígenes con Niepce, hasta los papeles fotográficos más modernos.
En el caso de las primeras fotografías, estaban hechas en papel aristotipo, como ya explicamos en un comunicado anterior, y la imagen se obtenía a través del ennegrecimiento directo de un depósito de plata disperso en un aglutinante (gelatina, colodión, caseína, etc.) De ahí los reflejos azules que vemos en la imagen. Y precisamente, Luois Daguerre fue uno de los mayores exponentes en el inicio de la fotografía.

Louis Daguerre fue el primer divulgador de la fotografía, al inventar el daguerrotipo a partir de las experiencias previas de Niépce en el primer cuarto del siglo XIX. De hecho, lo supo vender tan bien, que el gobierno francés compró la patente del daguerrotipo en julio de 1839 por una pensión vitalicia anual de 6000 francos para Daguerre y 4000 francos para el hijo de Joseph Niépce, porque así todo el mundo podría usarlo libremente.
Pero anteriormente, este pintor y decorador teatral Daguerre diseñó el diorama, un espectáculo visual que se popularizó entre 1822 y 1880 en París, Londres y Escocia. Se trataba de una expediencia teatral presentada al público en una sala especialmente diseñada por Daguerre. Los espectadores contemplaban una pintura de paisaje cuyo aspecto iba cambiando.
Por su gran repercusión en la sociedad parisina, el Gobierno francés quiso homenajear a Louis Daguerre con una placa de mármol conmemorativa, que todavía hoy en día sigue presente en las calles de París, concretamente en el inicio de la calle Léon-Jouhaux, tal y como puede apreciarse en la siguiente vista de Google-Maps.
En la placa de mármol puede leerse la siguiente inscripción:
Aquí estaba de 1822 a 1839
El diorama de Daguerre
y el laboratorio
donde perfeccionó el invento
por Joseph Nicéphore Niépce
descubrió el daguerrotipo

Este objeto es un visor estereoscópico de sobremesa, un popular dispositivo de entretenimiento doméstico de finales del siglo XIX y principios del XX. Fabricado probablemente en Francia, centro neurálgico de la industria estereoscópica, permitía a las familias disfrutar de imágenes tridimensionales de viajes, eventos y escenas cotidianas en la intimidad de su salón. La estereoscopía fue la "realidad virtual" de la Belle Époque, ofreciendo una ventana inmersiva a un mundo que la mayoría no podía visitar.
Aunque no presenta una marca de fabricante visible, su construcción en madera noble barnizada y la calidad de sus componentes mecánicos y ópticos sugieren que se trata de una pieza de buena factura, destinada a la burguesía. Su excelente estado de conservación lo convierte en un magnífico ejemplo de la tecnología óptica de la época y un objeto de colección muy apreciado.
La Altissa Box es una cámara de cajón representativa de la producción fotográfica de la posguerra en Alemania Oriental. Fabricada por Eho-Altissa en Dresde, una ciudad con una rica herencia en la industria óptica, esta cámara fue diseñada para ser asequible y fácil de usar por el público aficionado. Lanzada a principios de la década de 1950, en plena reconstrucción de la industria bajo el nuevo régimen de la República Democrática Alemana (RDA), la Altissa Box simboliza la continuidad de la fabricación de cámaras populares. Aunque de construcción sencilla, su robustez y simplicidad la convirtieron en una opción popular. Como objeto de colección, su valor no reside en la complejidad técnica, sino en su papel como testigo de una época y un sistema de producción específicos, siendo un ejemplo tangible de la fotografía de masas en el bloque del Este.
La Altissa Box es un ejemplo clásico de las cámaras de caja populares en la Alemania de la posguerra. Fabricada por Altissa Camera Werk en Dresde (entonces Alemania del Este, RDA), esta cámara representa la simplicidad y la asequibilidad que democratizaron la fotografía. Tras la Segunda Guerra Mundial, la empresa, fundada originalmente por Berthold Altmann, fue nacionalizada y continuó produciendo cámaras bajo la supervisión estatal. El modelo D, introducido a principios de la década de 1950, ofrecía a los aficionados una herramienta robusta y fácil de usar para capturar la vida cotidiana. Aunque tecnológicamente sencillas, estas cámaras son hoy apreciadas por coleccionistas por su encanto histórico y como testimonio de la industria fotográfica de la Alemania Oriental.
Hoy queremos hablaros de una cámara muy especial, que de hecho hemos tardado 30 años en conseguir. Como sabéis nuestra colección se centra especialmente en las cámaras estereoscópicas, aunque también cuenta con una nutrida representación de otro tipo de cámaras, entre las que destacan las cámaras de fabricación española. Pues bien, esta cámara reúne ambas características, es una de las primeras y escasas cámaras estereoscópicas fabricadas en España.
Nuestra cámara, que fue fabricada a finales del siglo XIX por la casa Texidor en Barcelona, presenta un cuerpo de caobilla y un fuelle de piel. Incluye 4 placas fotográficas de madera y ha llegado a nosotros en su estuche original. La cámara presenta unas medidas, extendida, de 23,5x15,5x12,5 cms.
La Casa Texidor fue fundada por Josep Texidor i Busquets, que abrió en 1874 un establecimiento de artículos de bellas artes, aunque antes de eso (en la década de los sesenta) ya había abierto el primer taller de fotografía artística de Barcelona. Josep Texidor era un hombre culto e inquieto: profesionalmente estaba relacionado con la industria que instaló en nuestro país la instalación pública de gas y que introdujo el sistema métrico decimal en España, a nivel personal era un gran aficionado a la pintura, a la que solamente se dedicó cuando su situación económica se lo permitió.
Josep tuvo 8 hijos, de ellos algunos se dedicaron a la pintura con cierto reconocimiento (Modesto y Pepita). Tras el fallecimiento de Josep sus hijos crearon la sociedad Hijos de Josep Texidor, ampliando y trasladando el establecimiento, con su hijo Emilio al cargo del negocio. A la muerte de Emilio su viuda continuó con el negocio, bajo el nombre de Viuda de E. Texidor, mientras que modesto continuaba con el negocio familiar de forma paralela.
En la Barcelona actual todavía pueden encontrarse los vestigios de la actividad comercial de la Casa Texidor, unos auténticos pioneros que se atrevieron incluso con la fabricación de cámaras estereoscópicas.
Esta semana queremos mostraros una colección de vistas estereoscópicas titulada "El Turismo Práctico", que Jesús Fernández adquirió hace ya aproximadamente 15 años. La colección está formada por 10 volúmenes y un visor que también se puede guardar en una caja muy original con forma de volúmenes de tomos de la colección huecos.

Para poder valorar correctamente esta colección es importante conocer el concepto de catálogo de vistas estereoscópicas, uno de cuyos mayores exponentes en nuestro país fue la Casa Laurent. Laurent publicó desde 1861 hasta 1880 catálogos con imágenes de paisajes de toda España, agrupados por temas y provincias. Para realizar todas las imágenes, además de sus propias fotografías Laurent comisionaba a varios fotógrafos, a los que enviaba por toda España para completar los fondos de su archivo.

Después de Laurent, la editorial de Alberto Martín (la de la colección que nos ocupa hoy), llevó a cabo un trabajo similar gracias a una red de fotógrafos corresponsales a comienzos del siglo XX, consiguiendo realizar con sus vistas estereoscópicas un retrato pormenorizado de la España de aquel tiempo. La colección, que data de 1910-1920, consta de una gran cantidad de tarjetas estereoscópicas al gelatino-bromuro y está compuesta por entre 10 y 14 imágenes por serie, en total la colección está formada por 334 vistas.
Una de las peculiaridades de las publicaciones de nuestra colección es que las vistas carecen de datación, con la idea de prolongar así la vida comercial de los productos. Además cada uno de los reversos de estas tarjetas estereoscópicas contiene una breve descripción de la imagen en español, francés e inglés, como ejemplo en esta vista sobre la Plaza Constitución de Zaragoza.
Estas vistas pronto se convirtieron en un "must" para turistas nacionales e internacionales y hoy nos permiten realizar un viaje en el tiempo en 3 dimensiones. Como siempre, esta colección está a vuestra disposición en el museo.
Esta semana queremos mostraros una colección de vistas estereoscópicas titulada "El Turismo Práctico", que Jesús Fernández adquirió hace ya aproximadamente 15 años. La colección está formada por 10 volúmenes y un visor que también se puede guardar en una caja muy original con forma de volúmenes de tomos de la colección huecos.

Para poder valorar correctamente esta colección es importante conocer el concepto de catálogo de vistas estereoscópicas, uno de cuyos mayores exponentes en nuestro país fue la Casa Laurent. Laurent publicó desde 1861 hasta 1880 catálogos con imágenes de paisajes de toda España, agrupados por temas y provincias. Para realizar todas las imágenes, además de sus propias fotografías Laurent comisionaba a varios fotógrafos, a los que enviaba por toda España para completar los fondos de su archivo.

Después de Laurent, la editorial de Alberto Martín (la de la colección que nos ocupa hoy), llevó a cabo un trabajo similar gracias a una red de fotógrafos corresponsales a comienzos del siglo XX, consiguiendo realizar con sus vistas estereoscópicas un retrato pormenorizado de la España de aquel tiempo. La colección, que data de 1910-1920, consta de una gran cantidad de tarjetas estereoscópicas al gelatino-bromuro y está compuesta por entre 10 y 14 imágenes por serie, en total la colección está formada por 334 vistas.
Una de las peculiaridades de las publicaciones de nuestra colección es que las vistas carecen de datación, con la idea de prolongar así la vida comercial de los productos. Además cada uno de los reversos de estas tarjetas estereoscópicas contiene una breve descripción de la imagen en español, francés e inglés, como ejemplo en esta vista sobre la Plaza Constitución de Zaragoza.
Estas vistas pronto se convirtieron en un "must" para turistas nacionales e internacionales y hoy nos permiten realizar un viaje en el tiempo en 3 dimensiones. Como siempre, esta colección está a vuestra disposición en el museo.
La Agfa Isola II es una cámara de visor para formato medio fabricada por la compañía alemana Agfa Camera-Werk AG en Múnich. Producida entre 1957 y 1963, representa un esfuerzo por ofrecer una cámara sencilla, económica y portátil para el aficionado. Se sitúa en la evolución de las cámaras de fuelle colapsable, pero con un diseño de cuerpo rígido y un objetivo telescópico que se extiende para su uso.
Su simplicidad la hizo muy popular en la posguerra, siendo una opción asequible para capturar momentos familiares. Aunque sus prestaciones técnicas eran básicas, su construcción robusta y su facilidad de manejo la convirtieron en un éxito de ventas. Hoy en día es una pieza común en colecciones, apreciada por su diseño representativo de los años 50 y su encanto retro.
La Agfa Box 44, también conocida en Alemania como 'Preisbox' (Caja de Premio o Caja Barata), fue una cámara de cajón extremadamente popular fabricada por Agfa a partir de 1932. Su objetivo era hacer la fotografía accesible a un público masivo gracias a su simplicidad y bajo coste. Se produjo en grandes cantidades, convirtiéndose en un éxito de ventas y en la primera cámara para muchas familias en la década de 1930. Su diseño robusto y sencillo, con un cuerpo metálico recubierto de imitación de cuero, la hizo muy duradera. A pesar de su simplicidad, capturó innumerables momentos de la vida cotidiana de la época, lo que le otorga un considerable valor histórico y nostálgico.
La Agfa Box-Kamera, conocida popularmente como 'Preisbox' (caja de precio), fue una de las cámaras de cajón más exitosas y producidas en masa por la firma alemana Agfa (Actien-Gesellschaft für Anilin-Fabrikation) en la década de 1930. Lanzada alrededor de 1932, su objetivo era democratizar la fotografía, ofreciendo un aparato extremadamente sencillo y asequible para el gran público. Su bajo coste, fiabilidad y facilidad de uso la convirtieron en un fenómeno de ventas en Alemania y toda Europa. Estas cámaras permitieron a millones de familias capturar sus recuerdos por primera vez, jugando un papel crucial en la historia social de la fotografía amateur. Hoy en día, son piezas de colección comunes pero muy representativas de una era.
La Agfa Click-I fue una cámara de caja muy popular fabricada por la compañía alemana Agfa desde 1958 hasta 1970. Diseñada como una cámara de iniciación extremadamente simple y económica, su objetivo era acercar la fotografía a las masas, especialmente a los jóvenes y aficionados sin conocimientos técnicos. Su bajo coste y facilidad de uso la convirtieron en un éxito de ventas, produciéndose millones de unidades.
A pesar de su sencillez, la Click-I formaba parte de una estrategia de Agfa para crear un ecosistema de productos, incentivando la compra de sus propias películas y el uso de sus laboratorios de revelado. Hoy en día, es un objeto de colección común, apreciado por su diseño icónico de la posguerra y por ser una puerta de entrada a la fotografía de formato medio para los entusiastas del movimiento 'lomográfico'.
La Agfa Box 44, popularmente conocida como "Preisbox" (caja de precio o caja barata), fue una de las cámaras más exitosas y asequibles de la compañía alemana Agfa, fabricada entre 1932 y 1938. Su objetivo era democratizar la fotografía, ofreciendo un dispositivo simple y económico para las masas, con un precio de lanzamiento de solo 4 marcos alemanes. Este modelo se convirtió en un éxito de ventas masivo, con millones de unidades vendidas en todo el mundo. Su simplicidad la hizo ideal para fotógrafos principiantes y aficionados. A pesar de su bajo coste, estaba sólidamente construida y era capaz de producir imágenes de calidad aceptable para la época, consolidando la posición de Agfa en el mercado de consumo.
Este es un visor estereoscópico plegable, un dispositivo popular desde principios hasta mediados del siglo XX, diseñado para la visualización de tarjetas estereoscópicas que crean una ilusión de profundidad tridimensional. A diferencia de los ornamentados visores de madera de estilo Holmes del siglo XIX, este modelo representa una evolución hacia la portabilidad y la producción en masa. Su diseño compacto y plegable lo hacía ideal para el viajero o para un almacenamiento sencillo en el hogar. Fabricados por numerosas compañías en Europa (especialmente en Alemania y Francia) y América, estos visores de metal o baquelita permitieron que la fotografía 3D siguiera siendo un entretenimiento popular mucho después de su apogeo victoriano, adaptándose a un estilo de vida más moderno.
La Kodak Brownie Flash Camera es un icono de la fotografía popular de mediados del siglo XX. Fabricada por Kodak-Pathé en Francia, esta cámara de caja fue diseñada para ser extremadamente sencilla de usar, democratizando la fotografía para las masas. Su producción comenzó en 1949, sucediendo a modelos anteriores sin flash. La principal innovación fue la incorporación de contactos para sincronizar un flash externo (vendido por separado), permitiendo tomar fotografías en interiores o con poca luz, una capacidad que amplió enormemente su versatilidad. Estas cámaras, por su bajo coste y robustez, se convirtieron en un elemento básico en muchos hogares, capturando innumerables recuerdos familiares y consolidando el éxito de la línea Brownie iniciada a principios de siglo.



Este objeto es un visor estereoscópico de mano, un dispositivo popular a principios del siglo XX para ver imágenes tridimensionales. Este modelo plegable y compacto fue diseñado para la portabilidad, permitiendo a los usuarios disfrutar de sus diapositivas estéreo de vidrio en cualquier lugar. Fabricado probablemente en Francia, un centro neurálgico para la fotografía estereoscópica, muchos de estos visores fueron comercializados bajo el paraguas de consorcios como Unis France. La estereoscopía vivió su edad de oro desde finales del siglo XIX hasta la década de 1930, ofreciendo una ventana inmersiva a paisajes, eventos y retratos con una profundidad sorprendente. La presencia de su caja original aumenta significativamente su valor como objeto de colección, evocando la era del entretenimiento doméstico previo al cine sonoro y la televisión.






