Esta es una lámpara de aceite, diseñada específicamente para su uso en cuartos oscuros fotográficos, fabricada a finales del siglo XIX. El modelo "Valdor Inexplosible Deposee", de origen francés, destaca por su inscripción que garantiza la seguridad del usuario al ser "inexplosible", una característica muy valorada en una época donde los accidentes con lámparas de aceite y vapores de productos químicos eran un riesgo real.
Estas lámparas se utilizaban, habitualmente dentro de un farol con cristales inactínicos (rojos o rubí), para proporcionar una iluminación segura durante el proceso de revelado de placas fotográficas. Su diseño en latón no solo le otorgaba durabilidad frente a la corrosión de los químicos, sino también un aspecto robusto y funcional. La perilla lateral permitía ajustar la altura de la mecha, controlando así la intensidad de la llama.
Nota del tasador: El valor de este tipo de piezas accesorias de laboratorio antiguo reside en su capacidad para ilustrar las condiciones de trabajo de los primeros fotógrafos. Aunque faltaría la carcasa inactínica para estar completa, la base en sí es una pieza coleccionable interesante, con una bonita pátina y la inscripción "Valdor" bien definida.
Esta es una lámpara de aceite diseñada específicamente para su uso en el cuarto oscuro fotográfico, un elemento esencial en los albores de la fotografía para el revelado de placas y papeles ortocromáticos. La inscripción INEXPLOSIBLE VALDOR DÉPOSÉE sugiere que se trata de un modelo francés, patentado (déposée) y comercializado por Valdor.
El término 'inexplosible' era un reclamo publicitario común en la época para tranquilizar a los usuarios sobre los riesgos asociados con los combustibles líquidos en entornos cerrados. Su construcción en latón le confiere durabilidad y un aspecto característico de los instrumentos científicos y accesorios fotográficos de finales del siglo XIX.
Nota del tasador: El valor de este tipo de lámparas depende de su estado de conservación y de si conservan todos sus elementos originales, incluyendo el cristal inactínico (generalmente rojo o rubí) que en este caso parece faltar o no ser visible, lo cual merma su valor. No obstante, es una pieza de interés para coleccionistas de parafernalia fotográfica antigua.
La Lampe Inexplosible Etoile es un excelente ejemplo de los accesorios de iluminación de seguridad utilizados en los albores de la fotografía. Antes de la electrificación generalizada, los fotógrafos dependían de fuentes de luz a base de aceite, petróleo o esencias minerales para iluminar sus cuartos oscuros. Estas lámparas debían proporcionar una luz constante sin riesgo de explosión o de velar el material fotosensible, a menudo protegiéndose con cristales rubí o ámbar que se añadirían externamente.
Este modelo en particular, fabricado en París a finales del siglo XIX, destaca por su reclamo de seguridad absoluta ("Inexplosible"), limpieza ("Proprete") y economía ("Economie"). Utilizaba esencia mineral y estaba diseñada para ser una fuente de luz fiable y segura en el entorno altamente inflamable del laboratorio fotográfico de la época. Su diseño cilíndrico metálico con grabados detallados refleja tanto su funcionalidad técnica como la estética industrial de su tiempo.
Nota del tasador: Esta lámpara representa una pieza histórica fascinante de los primeros días de la fotografía de laboratorio. Aunque ha perdido los posibles accesorios de cristal tintado, su cuerpo metálico grabado se conserva en buen estado, mostrando marcas de uso consistentes con su edad. Es un objeto muy atractivo para coleccionistas de historia fotográfica primitiva.
Las lámparas de aceite fueron herramientas indispensables en los laboratorios fotográficos desde finales del siglo XIX hasta bien entrado el siglo XX. Su función era proporcionar una fuente de luz segura y tenue, permitiendo al fotógrafo manipular y revelar material sensible sin velarlo. La lámpara "Les Hirondelles", de origen francés, es un ejemplo representativo de estos accesorios, destacando por su cuidado diseño y funcionalidad.
Esta lámpara en particular, fabricada en metal pulido, cuenta con un intrincado grabado que ilustra golondrinas, de donde toma su nombre. Estas lámparas solían ir acompañadas de filtros de colores, como el rojo o el rubí, que se colocaban frente a la llama para filtrar las longitudes de onda perjudiciales para las emulsiones ortocromáticas de la época.
Nota del tasador: El estado de conservación, con marcas de uso propias de su antigüedad y función, le confiere autenticidad. Aunque su uso práctico ha sido superado por tecnologías más seguras y eficientes, su valor reside en su importancia histórica y estética, siendo una pieza apreciada por coleccionistas de equipamiento fotográfico antiguo.
Las lámparas de cuarto oscuro fueron herramientas esenciales durante los primeros años de la fotografía, permitiendo a los fotógrafos revelar placas y papeles fotosensibles sin velarlos. Antes de la electrificación generalizada, las lámparas de aceite o queroseno, adaptadas con filtros rojos o ámbar, eran el estándar en los laboratorios fotográficos caseros y profesionales.
El modelo Clamfor, de origen francés (como indica su inscripción "Marque Déposée"), es un ejemplo representativo de estas fuentes de iluminación portátiles. Fabricada en metal estampado, su diseño incluye un depósito para el combustible y un mecanismo de ajuste para la mecha. Aunque en la imagen no se aprecia el cristal inactínico (probablemente alojado en una carcasa o accesorio faltante), la base metálica conserva su pátina original y los grabados característicos de la marca.
Nota del tasador: Este tipo de accesorios, aunque comunes en su época, son valorados hoy por su estética industrial y su papel fundamental en los albores del cuarto oscuro fotográfico. El valor estimado refleja su estado de conservación, mostrando marcas de uso propias de su antigüedad y función, y la posible ausencia de componentes de cristal inactínico.
Esta pieza es una Lampe de Sûreté à l'Essence Minérale (lámpara de seguridad de esencia mineral), un accesorio de iluminación fabricado en París a partir de 1872. Su diseño estaba pensado para proporcionar una fuente de luz segura y estable, evitando explosiones o combustiones accidentales gracias a su sistema "garantie inexplosible".
En los inicios del desarrollo de la fotografía y la cinematografía, la iluminación segura en los laboratorios era vital para el manejo de materiales fotosensibles, a menudo volátiles, así como en entornos industriales o domésticos donde se requería seguridad absoluta, como indica su inscripción "SÉCURITÉ ABSOLUE". Este tipo de lámparas representan un hito en la transición hacia entornos de trabajo más controlados y seguros para los primeros fotógrafos y experimentadores.
Nota del tasador: Pieza con gran valor histórico en el ámbito de los accesorios de laboratorio antiguos. Su estado de conservación muestra las lógicas marcas del paso del tiempo y el uso, pero mantiene íntegro su cuerpo y la pátina original que atestigua su autenticidad y antigüedad.
La lámpara L'Hirondelle es un excelente ejemplo de los dispositivos de iluminación utilizados en los laboratorios fotográficos a finales del siglo XIX y principios del XX. Antes de la electrificación generalizada, los fotógrafos dependían de fuentes de luz a base de aceite, petróleo o esencia mineral para revelar sus placas y papeles sensibles. Este modelo en particular se anuncia como una "lampe de sureté garnie de feutre brûlant à l'essence minérale" (lámpara de seguridad rellena de fieltro que quema esencia mineral), garantizando ser inexplosible, un detalle crucial para evitar accidentes en los cerrados y a menudo mal ventilados cuartos oscuros de la época.
Su diseño, robusto y utilitario, está fabricado en metal y cuenta con un asa posterior para su fácil manejo o para colgarla en la pared del laboratorio. El uso del fieltro interior servía para absorber el combustible y evitar derrames peligrosos. Este tipo de accesorios son fundamentales para comprender las condiciones de trabajo de los pioneros de la fotografía, donde el control de la luz actínica era un proceso manual, delicado y, en ocasiones, peligroso.
Nota del tasador: Aunque son piezas comunes en la parafernalia de laboratorio antigua, las lámparas que conservan claramente sus grabados y marcas de fabricante tienen un atractivo especial para los coleccionistas de historia de la fotografía. Su valor es moderado debido a la disponibilidad de accesorios similares, pero sigue siendo un testimonio material importante de la técnica fotográfica pre-eléctrica.
Esta pieza es una lámpara de seguridad diseñada para su uso en los primeros cuartos oscuros fotográficos, concretamente a finales del siglo XIX y principios del XX. Su mecanismo estaba pensado para quemar esencia mineral de forma segura, reduciendo el riesgo de explosión en entornos donde se manipulaban productos químicos volátiles como el colodión o los disolventes fotográficos.
El diseño incorpora un depósito metálico con un grabado distintivo que certifica su carácter "inexplosible". La fotografía de la época requería de iluminación constante y segura durante el revelado de placas, y este tipo de lámparas representaron un avance crucial para la seguridad del fotógrafo antes de la electrificación generalizada de los laboratorios.
Nota del tasador: El grabado central con la campana y la inscripción francesa la sitúan como una pieza de origen galo. Presenta una etiqueta manuscrita en la base que le añade carácter histórico. Su valor en el mercado del coleccionismo radica en su función específica como accesorio pionero de seguridad en el laboratorio fotográfico.
Las lámparas de aceite fueron herramientas fundamentales en los primeros laboratorios fotográficos, proporcionando una fuente de luz controlada para el revelado de materiales sensibles antes de la electrificación generalizada de los cuartos oscuros. Este tipo de iluminación permitía al fotógrafo trabajar con emulsiones que eran ciegas a ciertas longitudes de onda (como las ortocromáticas), habitualmente utilizando filtros de cristal rojo o naranja que se colocaban alrededor o delante de la llama.
Este ejemplar en particular, fabricado en Francia bajo la marca Etoile J.L Toulouse, destaca por su robusta construcción metálica, típica de finales del siglo XIX y principios del XX. La presencia de la placa de latón con la inscripción del fabricante no solo atestigua su origen, sino que añade un indudable valor estético e histórico a la pieza, reflejando una época en la que incluso el equipo de trabajo más utilitario se fabricaba con una atención al detalle y a la durabilidad que hoy resulta notable.
Nota del tasador: El valor de esta pieza radica principalmente en su carácter representativo de los albores de la técnica fotográfica. Aunque modesta en su función, su estado de conservación, conservando la mecha y la placa original, la convierte en un objeto muy atractivo para coleccionistas de parafernalia de laboratorio antiguo.
Esta pieza es una lámpara de seguridad diseñada para su uso en los primitivos cuartos oscuros fotográficos o como fuente de luz portátil en entornos donde se requería iluminación controlada sin riesgo de explosión. Su funcionamiento a base de esencia mineral y su construcción en latón garantizaban durabilidad y seguridad, siendo promocionada como "Inexplosible" en su grabado frontal.
A finales del siglo XIX y principios del XX, el desarrollo de la fotografía requirió accesorios específicos que acompañaran la evolución de las emulsiones fotográficas. Aunque hoy en día es una pieza de colección curiosa, en su época representó un avance práctico fundamental para fotógrafos que trabajaban en condiciones precarias.
Nota del tasador: El estado de conservación muestra pátina y marcas de uso lógicas por su antigüedad y función, manteniendo intacta la legibilidad de su hermoso grabado. Su valor en el mercado del coleccionismo de antigüedades fotográficas es moderado, atrayendo a coleccionistas interesados en la atmósfera y los accesorios del cuarto oscuro decimonónico.
La Lampe Pigeon, patentada por Charles Pigeon en 1884 en Francia, revolucionó la iluminación doméstica y de pequeños talleres, incluyendo los incipientes cuartos oscuros fotográficos. Su diseño de seguridad, garantizado como inexplosible, utilizaba esencia mineral (petróleo/gasolina) absorbida en un material esponjoso (fieltro o algodón) dentro del depósito, lo que evitaba derrames incluso si la lámpara se volcaba.
En el contexto fotográfico, estas pequeñas lámparas portátiles eran a menudo adaptadas o utilizadas junto con pantallas rojas o rubí improvisadas para proporcionar una fuente de luz segura y constante durante el revelado de placas ortocromáticas, que no eran sensibles al extremo rojo del espectro. Su fiabilidad y autonomía, anunciada para arder durante 12 horas por un coste mínimo, la hacían ideal para fotógrafos aficionados y profesionales de la época.
Nota del tasador: Aunque su uso principal era doméstico, la Lampe Pigeon es una pieza representativa de la infraestructura auxiliar de los primeros fotógrafos. Su valor de mercado como antigüedad general es moderado debido a la gran cantidad producida, pero mantiene un interés firme entre coleccionistas de iluminación antigua y de historia de la fotografía por su diseño icónico y su estado de conservación.
Las lámparas de aceite fueron accesorios indispensables en los primeros cuartos oscuros fotográficos, permitiendo a los pioneros revelar sus emulsiones bajo condiciones de iluminación controlada (usualmente adaptando filtros rojos o naranjas al entorno, o integrados en faroles). Este tipo de lámpara de latón, inscrita con la marca LUMA, es un testimonio de la era pre-eléctrica del revelado fotográfico.
El diseño de tipo copa con un depósito inferior y una perilla para ajustar la mecha es característico de finales del siglo XIX y principios del XX. Estas piezas eran comunes en laboratorios caseros y estudios profesionales hasta la popularización masiva de las luces de seguridad eléctricas. El latón era el material preferido por su resistencia a la corrosión en los ambientes húmedos del cuarto oscuro.
Nota del tasador: El valor de este tipo de lámparas reside más en su carácter evocador de los inicios de la fotografía que en su utilidad práctica actual. Esta pieza en particular, al conservar la inscripción "LUMA" en su base y la pátina original del latón, representa un modesto pero auténtico pedazo de la historia técnica fotográfica.
Esta extraordinaria pieza es una impresión fotográfica original de la Sábana Santa de Turín (la Santa Sindone), capturada por el Avvocato Secondo Pia en 1898. Pia fue la primera persona en fotografiar la reliquia durante la solemne ostensión que tuvo lugar del 25 de mayo al 2 de junio de ese mismo año, coincidiendo con los centenarios religiosos y artísticos del Piamonte.
La importancia histórica de esta fotografía es incalculable: al revelar el negativo fotográfico, Pia descubrió que la imagen impresa en la tela era, de hecho, un negativo positivo, desatando un debate científico y teológico que perdura hasta nuestros días. La imagen viene montada en su cartón original, certificado y firmado (impreso) por autoridades eclesiásticas y el presidente del comité, lo que atestigua su autenticidad y procedencia directa de la época.
Nota del tasador: Documentos originales de la primera fotografía de la Sábana Santa de 1898, con las certificaciones pertinentes montadas en el passepartout de la época, son piezas de extrema rareza. Su valor trasciende lo puramente fotográfico, adentrándose en el coleccionismo histórico-religioso de altísimo nivel. La documentación de subastas previas (adjunta en las imágenes) confirma su sólida demanda en el mercado internacional.
El Photo Almanach Prisma 2 es una publicación anual, editada en París, dedicada a la divulgación fotográfica. Este tipo de manuales y anuarios recopilaban información técnica, consejos prácticos, artículos sobre óptica, iluminación, emulsiones y reseñas de los equipos más novedosos del momento, orientados tanto a aficionados como a profesionales. Constituyen una fuente documental fundamental para comprender el estado de la técnica y el mercado fotográfico en la época de su publicación, en este caso, el período posterior a la Segunda Guerra Mundial.
El ejemplar presenta encuadernación en tela editorial roja con estampaciones en dorado. Destaca en las guardas la presencia de un sello ovalado que indica su procedencia: "COLLECTION / N° Tee 26/2 / J. JACOB", vinculándolo directamente a la conocida colección de Jacques Jacob, lo que le confiere un interés añadido desde el punto de vista de la historia del coleccionismo fotográfico europeo.
Nota del tasador: 30 euros. Los manuales y anuarios de esta época son comunes, pero el sello de procedencia de la colección de Jacques Jacob justifica una ligera apreciación sobre el valor base de mercado para este tipo de publicaciones en estado de conservación medio.
El Ciné Almanach Prisma 1 es una publicación francesa dedicada a la cinematografía amateur y profesional, editada por Editions Prisma en París hacia 1947. Estos almanaques servían como guías completas que incluían artículos técnicos, consejos prácticos, novedades sobre equipos de filmación, trucos de iluminación, revelado y proyección, además de un resumen de los avances tecnológicos del año en el ámbito cinematográfico.
Este primer volumen es especialmente interesante para comprender el estado de la técnica y la industria del cine doméstico en la Europa de posguerra. La presencia de sellos comerciales o de traductores, como el que se observa en las guardas, añade un matiz sobre la circulación y el uso práctico de estos manuales en entornos profesionales o de importación.
Nota del tasador: 30 euros. Los anuarios técnicos franceses de esta época son comunes en el mercado de segunda mano. Su valor radica en el interés de coleccionistas especializados en historia del cine amateur. El estado general es bueno, con marcas de uso propias de la edad.
El Ciné Almanach Prisma, publicado por Les Éditions Prisma en París, es una obra representativa de la literatura técnica y divulgativa sobre cinematografía amateur de la posguerra. Dirigido por P. Boyer (redactor jefe de Ciné-Amateur) y P. Faveau (ingeniero civil), este almanaque recopila artículos, consejos técnicos, descripciones de equipos e información relevante para los aficionados al cine de formato reducido (principalmente 8mm, 9.5mm y 16mm).
La editorial Prisma fue fundamental en Francia para la difusión de conocimientos fotográficos y cinematográficos durante las décadas centrales del siglo XX. Este volumen "1" destaca por su encuadernación en tela roja con estampaciones en dorado, típica de las ediciones cuidadas de la época. Constituye un excelente testimonio del estado de la técnica y las tendencias del cine amateur en Europa occidental tras la Segunda Guerra Mundial.
Nota del tasador: 20 - 35 euros. Los manuales y anuarios franceses de los años 40 sobre cine amateur son comunes, pero en tapa dura y buen estado mantienen un valor constante para coleccionistas de literatura técnica de la época, sin alcanzar precios elevados debido a su amplia tirada original.
Esta obra, titulada Comment Obtenir de Bonnes Photographies: Guide de l'Amateur, fue publicada por las Éditions Kodak-Pathé (S.A.F.) en París, en el año 1950. Se trata de un manual clásico de fotografía dirigido a aficionados, diseñado para instruir sobre técnicas básicas y avanzadas utilizando equipos y películas de la marca. Su publicación en la posguerra refleja el esfuerzo de Kodak-Pathé por revitalizar la práctica fotográfica amateur en Francia.
El libro presenta una encuadernación en tela editorial con una fotografía impresa en la cubierta. Constituye un documento de interés para comprender la divulgación técnica y comercial de Kodak en Europa a mediados del siglo XX.
Nota del tasador: 15-25 euros. Este tipo de manuales de fotografía amateur de mediados del siglo XX son comunes y su valor es principalmente documental y bibliográfico, sin alcanzar cotizaciones altas salvo ejemplares en estado de conservación excepcional.
El libro La Nature et ma Ciné-Caméra, escrito por O.G. Pike y coeditado por Prisma (París) y Focal Press (Londres), es una obra fundamental de la literatura técnica cinematográfica de la posguerra. Publicado en la década de 1940, el texto aborda las técnicas y métodos para la filmación de la naturaleza y la vida silvestre, reflejando el creciente interés por el cine documental y amateur tras la Segunda Guerra Mundial. El autor, un reconocido pionero en la cinematografía de historia natural, comparte en esta obra su experiencia práctica, convirtiéndola en un manual valioso para los entusiastas de la época.
El ejemplar presenta encuadernación en tela editorial azul con estampaciones doradas en la cubierta. Se observan sellos de procedencia, destacando el de Photo Plait Paris y otro parcialmente legible, lo que añade interés a su intrahistoria. Estos manuales técnicos, aunque producidos en cantidades significativas, son apreciados hoy en día por su valor documental e histórico sobre la evolución de las técnicas de filmación amateur y profesional a mediados del siglo XX.
Nota del tasador: 15-30 euros. Este tipo de manuales técnicos de mediados del siglo XX son comunes en el mercado del libro de ocasión y de coleccionismo cinematográfico. Su valor se mantiene contenido, siendo de interés principalmente para completistas de la bibliografía de cine y fotografía de naturaleza. Los sellos de época aportan un ligero interés, pero no incrementan sustancialmente la tasación.
Esta obra, Pour réussir vos photos, escrita por Marcel Natkin y publicada por Éditions Tiranty en París en 1935, es un representativo manual técnico de divulgación fotográfica del periodo de entreguerras. Natkin fue un autor muy prolífico cuyas obras facilitaron la comprensión de la técnica fotográfica (iluminación, composición, exposición) a la creciente comunidad de aficionados europeos. El ejemplar muestra la impresión a cargo de la Imp. de Vaugirard y el uso del Procédé Hivélio, un detalle de interés bibliográfico y de las técnicas de reproducción de la época.
Desde la perspectiva museográfica, su relevancia radica en ilustrar la evolución de la literatura didáctica sobre fotografía durante los años 30, una década clave en la popularización de las cámaras portátiles. El ejemplar presenta evidentes marcas de uso, foxing (manchas de óxido) en las cubiertas y una firma manuscrita ("P. Perrier" o similar) en las guardas, lo que atestigua su circulación original.
Nota del tasador: 15 euros. Se trata de una publicación de amplia tirada y difusión en su época. El estado de conservación, con manchas de óxido visibles y desgaste en el lomo, sitúa su valor de mercado en el rango bajo para manuales similares en coleccionismo especializado, no excediendo los 25 euros en el mejor de los casos.
El libro Pour réussir vos photos en noir, en couleurs, escrito por Marcel Natkin, es una obra emblemática de la literatura fotográfica divulgativa de mediados del siglo XX en Francia. Publicado por la reconocida editorial Flammarion, este manual práctico aborda los principios fundamentales y las técnicas avanzadas tanto para la fotografía en blanco y negro como para la emergente fotografía en color, que comenzaba a popularizarse entre los aficionados en esa época.
Marcel Natkin fue un prolífico autor y divulgador de la fotografía, conocido por su capacidad para explicar conceptos técnicos de manera accesible. El libro destaca no solo por su contenido didáctico, sino también por su llamativo diseño de cubierta, que refleja la estética gráfica de los años 50. La obra incluye un prólogo de Jean Nohain, una figura conocida en la época. Este ejemplar presenta marcas de uso típicas de su edad, incluyendo desgaste en los bordes y el lomo, así como algunas manchas en la contraportada.
Nota del tasador: 15 euros. Se trata de un manual común en el mercado de segunda mano francés y europeo. Su valor radica principalmente en su interés bibliográfico para completistas de la obra de Natkin y su diseño de portada vintage. El estado de conservación, con desgaste visible, limita su valor económico.
La Photographie Vivante: La technique du photo-flash, escrito por Geoffrey Gilbert y editado en Francia por Les Éditions Prisma, es un manual técnico fundamental para comprender la evolución de la iluminación artificial en la fotografía de mediados del siglo XX. Traducido de la edición original inglesa de Focal Press de Londres, este libro documenta las técnicas de uso del flash de bombilla desechable, una tecnología que revolucionó el fotorreportaje y la fotografía de aficionados antes de la popularización del flash electrónico.
El texto aborda de manera sistemática los cálculos de exposición, la sincronización, el uso de múltiples fuentes de luz y los efectos creativos del destello. Su valor reside en su capacidad para ilustrar las prácticas de estudio y reportaje de la posguerra, sirviendo como una ventana a las metodologías técnicas de la época. El ejemplar presenta su sobrecubierta original, ilustrada con una bombilla de flash estallando, característica del diseño gráfico funcionalista aplicado a los manuales técnicos fotográficos de la época Prisma.
Nota del tasador: 20 euros. Este tipo de manuales técnicos de los años 40-50, aunque interesantes desde el punto de vista de la historia técnica, tienen una alta disponibilidad y demanda limitada en el mercado actual, salvo que se encuentren en estado impecable. Su valor es principalmente documental y bibliográfico para colecciones especializadas en la técnica fotográfica.
El 'Manuel Ciné-Paillard H8 H16', escrito por Pierre Monier y publicado por las Éditions Tiranty en París, es una guía técnica fundamental para los usuarios de los célebres equipos cinematográficos Paillard-Bolex de formatos 8mm y 16mm. Publicado a mediados del siglo XX (circa 1950), este manual detalla el funcionamiento, mantenimiento y técnicas de filmación específicas para las cámaras H8 y H16, modelos emblemáticos apreciados por cineastas aficionados y profesionales por su precisión mecánica suiza.
La obra destaca por su enfoque didáctico, característico de Pierre Monier, un autor prolífico en la literatura técnica cinematográfica y fotográfica de la época. Su publicación por Éditions Tiranty, una editorial especializada en óptica y fotografía, subraya su relevancia dentro de la bibliografía técnica del periodo. Conserva un notable interés museográfico y documental para los historiadores de la tecnología cinematográfica y los coleccionistas de la marca Bolex-Paillard.
Nota del tasador: 25-40 euros. Su valor radica en el interés continuado por los equipos Paillard-Bolex entre coleccionistas y usuarios de cine analógico, siendo un manual de referencia clásico, aunque relativamente común en el mercado de libros técnicos de segunda mano.
Esta obra, titulada Les Reflex 24x36, fue escrita por R. Bouillot y A. Thévenet y publicada bajo el prestigioso sello editorial de Publications Photo-Cinéma Paul Montel. Se trata de un exhaustivo manual técnico enfocado en las cámaras réflex de formato 35 mm (24x36 mm), que vivieron su mayor auge y desarrollo tecnológico durante la década de 1970. El libro resulta una fuente bibliográfica fundamental para la comprensión de la mecánica, la óptica y el manejo de estos equipos fotográficos en un momento clave de su evolución. Incluye, como se indica en su portada, 510 ilustraciones y esquemas, además de 46 imágenes en color, lo que lo convierte en una guía visual y técnica muy completa para aficionados avanzados y profesionales de la época.
El ejemplar presenta una encuadernación en tela de tono claro con el título impreso en color verde. En la página de título se observa una inscripción manuscrita en la esquina superior derecha que reza JULON Henriette, indicando una antigua propiedad. La editorial Paul Montel, con sede en París, fue una de las más reconocidas en Francia en la publicación de literatura especializada en fotografía y cinematografía, dotando a sus manuales de un alto rigor técnico e histórico.
Nota del tasador: 20-35 €. Ejemplar de interés principalmente documental e historiográfico para coleccionistas de manuales fotográficos de los años 70. Su valor comercial es moderado debido a la disponibilidad de este tipo de manuales en el mercado de segunda mano, aunque la edición de Paul Montel le aporta un plus de calidad.
El Photo Almanach Prisma 1 es una publicación especializada en fotografía, editada en 1938. Este tipo de anuarios recopilaba información técnica, novedades del sector, consejos prácticos para aficionados y profesionales, así como portfolios con trabajos destacados del año. Suelen ser obras de referencia importantes para comprender el estado de la técnica y el arte fotográfico en los años previos a la Segunda Guerra Mundial, incluyendo reseñas sobre cámaras, películas y procesos químicos de la época.
Este ejemplar en concreto presenta un notable interés museográfico y de procedencia, ya que incluye un sello en las guardas que reza COLLECTION J. JACOB N° Tec 26/1a, lo que confirma su pertenencia a la conocida colección de Jacques Jacob, un reputado coleccionista y experto en historia de la fotografía e instrumentos ópticos. Las cubiertas, en tela o cartoné gofrado con letras doradas, muestran desgaste evidente en el lomo y los bordes, propio del paso del tiempo y el uso.
Nota del tasador: 30 euros. Los anuarios y almanaques fotográficos de la década de 1930 son comunes en el mercado de ocasión, y aunque la procedencia de la colección J. Jacob añade valor histórico e interés para investigadores, el estado de conservación de la encuadernación limita su valoración económica, que no debe superar los 50 euros salvo interés específico por el exlibris.
El Photo Almanach Prisma 4 es una publicación anual editada en Francia alrededor de 1950. Esta serie de anuarios fotográficos era muy popular en la época, ofreciendo a los entusiastas y profesionales de la fotografía un compendio de las últimas novedades técnicas, consejos prácticos, artículos sobre estética fotográfica y galerías de imágenes destacadas. Su contenido refleja el estado del arte y las tendencias visuales de la fotografía europea a mediados del siglo XX.
El ejemplar presenta una encuadernación en tela editorial azul con estampaciones doradas en el plano y lomo. Aunque muestra desgaste en los bordes y decoloración en el lomo, mantiene su integridad estructural. En el interior se observa una nota adhesiva contemporánea con la inscripción manuscrita "T 26/4 bis", probablemente una referencia de inventario o catalogación previa.
Nota del tasador: 15. Valoración basada en los precios habituales para anuarios fotográficos europeos de la década de 1950 en el mercado de segunda mano. Las marcas de uso y la decoloración en el lomo justifican esta estimación conservadora.
Esta obra, "Cinema de France", escrita por Roger Régent y publicada en 1948 por Éditions Bellefaye, ofrece una mirada retrospectiva a la cinematografía francesa, particularmente durante los años de la ocupación (1940-1944). El autor, crítico y periodista cinematográfico, documenta la vitalidad del cine francés en un periodo histórico convulso, analizando la producción y las condiciones de la industria cinematográfica en esa época.
El texto es de gran interés histórico y sociológico, ya que refleja la resistencia cultural y artística a través del cine. La dedicatoria del autor a sus amigos ausentes durante los años de ocupación subraya el contexto personal y colectivo en el que se gestó la obra. Constituye un documento valioso para investigadores e historiadores del cine francés.
Nota del tasador: 15-25 euros. Este libro es relativamente común en el mercado de segunda mano en Francia. Su valor radica en su contenido histórico y documental para los interesados en el cine de la época. El estado de conservación, con desgaste visible en las cubiertas, sitúa su estimación en el rango indicado.
Este ejemplar corresponde al catálogo de tarifas y productos Photo Ciné Stock, Tarif Nº 11, publicado en París, Francia en 1961. La empresa, ubicada en el 51 de la rue de Miromesnil, operaba como mayorista ("Gros - Import - Export"), distribuyendo equipos fotográficos y cinematográficos a minoristas y profesionales. Este tipo de catálogos son herramientas esenciales para historiadores y coleccionistas, ya que documentan no solo los modelos exactos disponibles en el mercado europeo a principios de la década de 1960, sino también sus precios originales y especificaciones técnicas de importación.
El catálogo, con encuadernación en tapa dura de color rojo, presenta un diseño tipográfico característico de la época, funcional y orientado al comercio. Aunque se trata de un documento de uso interno para el comercio (B2B), su supervivencia es de interés para la historia del comercio fotográfico en Francia durante el periodo de posguerra y la popularización masiva de la fotografía amateur.
Nota del tasador: 30 euros. Los catálogos comerciales y listados de tarifas de distribuidores mayoristas de los años 60 tienen un valor fundamentalmente documental. Al presentar marcas de uso normales para un libro de consulta, su valor se estima dentro del rango habitual para literatura efímera técnica de esta época en el mercado del coleccionismo fotográfico.
Catálogo comercial y tarifario Photo Ciné Stock N° 10, correspondiente al período 1958-1959, editado en París, Francia. Se trata de una publicación dirigida tanto al mercado mayorista como a la importación y exportación de material fotográfico y cinematográfico, editada por la sociedad anónima ubicada en el 51, Rue de Miromesnil.
Este tipo de catálogos son documentos de gran valor histórico y bibliográfico para la investigación de la evolución técnica y comercial de los equipos fotográficos en la Europa de posguerra. La encuadernación en tapa dura roja con letras doradas indica un uso continuado para representantes o establecimientos comerciales, recopilando precios y especificaciones de las principales marcas distribuidas en la época.
Nota del tasador: 30 euros. Los catálogos comerciales generales de la década de 1950 son comunes, aunque su valor documental para coleccionistas e historiadores mantiene una demanda constante, situándose entre 30 y 50 euros dependiendo de su estado de conservación.
El Photo-Almanach Prisma fue una influyente publicación periódica editada por Les Éditions Prisma en París, dedicada a la difusión del conocimiento fotográfico tanto para aficionados como para profesionales. Esta edición de 1937, bajo el lema 'La photo par la joie', se presenta como un anuario o guía práctica que abordaba de forma amena temas fundamentales de la época, estructurados en secciones como 'Optique et Chimie' (por R. Servant) y 'Photographie' (por N. Bau), con dibujos de Erik y maquetación de S. Guida.
La obra es representativa del esfuerzo divulgativo en la fotografía europea de entreguerras, un periodo de rápida popularización de las cámaras compactas y los nuevos formatos de película. El ejemplar analizado destaca por conservar su encuadernación original en tela roja con tipografía geométrica Art Déco. Presenta una dedicatoria manuscrita en las guardas, fechada o referida a la época, que aporta un valor documental añadido sobre su circulación original.
Nota del tasador: 30 euros. Los catálogos y anuarios de fotografía de la década de 1930, como las ediciones de Prisma, son piezas comunes en el mercado bibliográfico especializado. Su valor se ajusta a la horquilla estándar para este tipo de publicaciones con marcas de uso evidentes (desgaste en lomo, manchas en cubiertas y guardas), siguiendo la regla de no superar los 50 euros salvo excepciones de rareza extrema no aplicables aquí.
Esta Agenda Lumière-Jougla del año 1918 es una interesante pieza de ephemera fotográfica, editada en París por la Librairie Gauthier-Villars para la Union Photographique Industrielle Établissements Lumière & Jougla Réunis. Este tipo de publicaciones, muy populares a principios del siglo XX, funcionaban tanto como agenda personal como manual de referencia rápida, conteniendo fórmulas químicas, tablas de exposición, información sobre emulsiones y consejos prácticos para el fotógrafo aficionado y profesional.
El ejemplar presenta cubiertas de tela azul con estampación en negro, incluyendo una práctica regla graduada en la contraportada. Además, se acompaña de tres pequeñas fotografías originales montadas sobre cartulinas verdes, que muestran retratos de grupo de la época. Estas agendas anuales son testimonios valiosos de las prácticas fotográficas y de los productos comercializados por la importante firma francesa Lumière-Jougla durante el periodo de la Primera Guerra Mundial.
Nota del tasador: 40 euros. Su valor reside en ser un documento de época de una firma pionera en la historia de la fotografía, y su precio se mantiene estable en el mercado de coleccionismo de papel fotográfico antiguo, teniendo en cuenta que presenta desgaste en la cubierta.
Esta pieza corresponde a la Agenda Lumière del año 1932, una publicación anual editada de forma conjunta por la Société Lumière y la célebre Librairie Gauthier-Villars de París. Este tipo de agendas fotográficas funcionaban como manuales prácticos de bolsillo, ofreciendo fórmulas químicas, tiempos de exposición, tablas ópticas y consejos técnicos, además del habitual dietario. Destaca la encuadernación en tela editorial y la inclusión de elementos originales de época, como el marcapáginas con escala de medición adjunto. Es un documento de indudable interés para comprender las prácticas de la fotografía amateur y semiprofesional a comienzos de la década de 1930.
Nota del tasador: 40 euros. Conforme a las directrices para catálogos y manuales de fotografía de la década de 1930 con marcas de uso, el valor no debería superar los 50 euros, estimándose un precio justo de mercado en este rango para coleccionistas e instituciones.
El libro Votre Camex, escrito por J. Bénézet y publicado por Publications Photo-Cinéma Paul Montel en París hacia 1958, es una guía técnica y manual de uso destinado a los usuarios de las cámaras cinematográficas de formato 8mm de la marca francesa Camex, producidas por Ercsam.
Esta publicación es representativa de la literatura técnica que acompañaba la popularización del cine amateur en la década de 1950. Detalla el funcionamiento de los modelos de la época, incluyendo el modelo Reflex que se destaca en la cubierta, y ofrece instrucciones prácticas para el rodaje aficionado. Es un documento de interés para la historia de la tecnología cinematográfica doméstica en Europa.
Nota del tasador: 15-30 euros. Manual técnico común de la época, valorado principalmente como complemento para coleccionistas de las cámaras Camex específicas.