Este visor está construido enteramente en plástico negro moldeado por inyección. Su diseño es plegable o de estructura abierta para maximizar la entrada de luz ambiente, que actúa como retroiluminación para las diapositivas. Consta de dos lentes simples de plástico o acrílico, con una distancia focal corta, montadas a una distancia interpupilar estándar. El soporte trasero está diseñado para alojar dos diapositivas de 35mm montadas en sus marcos estándar de 2x2 pulgadas (5x5 cm), una para el ojo izquierdo y otra para el derecho. El mecanismo es puramente manual: el usuario inserta las diapositivas y acerca el visor a sus ojos. Su ligereza y simplicidad lo hacían un compañero ideal para fotógrafos aficionados al 3D.
Este objeto es un visor estereoscópico de bolsillo, diseñado para la visualización de pares de diapositivas estéreo en formato de 35mm. Tras la popularización de la fotografía estereoscópica en la década de 1950, gracias a sistemas como el Stereo Realist, surgieron numerosos accesorios para facilitar el visionado de las imágenes tridimensionales. Este tipo de visores de plástico, económicos y portátiles, se convirtieron en una alternativa popular a los proyectores estéreo, más caros y aparatosos. Su diseño simple y funcional permitía a los aficionados disfrutar fácilmente del efecto 3D de sus fotografías. Aunque carece de marcas de un fabricante específico, su estilo y material son representativos de la producción masiva de accesorios fotográficos de la segunda mitad del siglo XX.