

La tarjeta está hecha de plástico resistente y tiene un chip integrado que almacenaba las unidades para realizar llamadas. Presenta un diseño gráfico distintivo con el logotipo de Kodak y un mensaje publicitario. Normalmente, estas tarjetas tenían un valor de 50 unidades, lo que permitía su uso prolongado. Hoy en día son piezas de interés para coleccionistas de memorabilia tecnológica y publicitaria.
La tarjeta telefónica Kodak para France Telecom es un objeto de colección que refleja una era en la que las telecomunicaciones estaban en transición hacia lo digital. Producida entre los años 90 y 2000 en Francia, esta tarjeta era utilizada para hacer llamadas desde teléfonos públicos, destacando por su colaboración entre Kodak, una marca icónica de la fotografía, y France Telecom.