Tarjeta estereoscópica de B.W. Kilburn titulada 'Forgive me dear I'm sorry', 1897

    Tarjeta estereoscópica de B.W. Kilburn titulada 'Forgive me dear I'm sorry', 1897
    Tarjeta estereoscópica de B.W. Kilburn titulada 'Forgive me dear I'm sorry', 1897

Características:

  • Datación: 1897
  • Made in: USA

Info:

  • Título/Descripción: 11586. Forgive me dear I'm sorry. (Perdóname querida, lo siento).
  • Serie/Número: 11586.
  • Autor/Fabricante/Editorial: B. W. Kilburn.
  • Datación aproximada: 1897.
  • Técnica: Copia a la albúmina sobre cartón.
  • Soporte/Materiales: Cartón de color crema-anaranjado, ligeramente curvado para mejorar el efecto estereoscópico.
  • Dimensiones: Aproximadamente 17.8 x 8.9 cm (formato estándar de tarjeta estereoscópica).
  • Estado de conservación: Bueno. Se aprecian ligeras marcas de uso en los bordes y esquinas. La imagen presenta buena tonalidad y contraste, sin foxing significativo.
  • Rareza: Común.

Referencia: #55613

Esta vista estereoscópica fue producida por la B. W. Kilburn Company, uno de los mayores editores de este formato en el mundo a finales del siglo XIX. Fundada por Benjamin West Kilburn en Littleton, New Hampshire, la compañía era célebre por sus imágenes de alta calidad que abarcaban desde paisajes exóticos hasta escenas de género como esta. Las vistas narrativas, que contaban pequeñas historias o representaban emociones universales, gozaban de una inmensa popularidad en los hogares de la época victoriana, ofreciendo entretenimiento y una forma de escapismo a través de la ilusión tridimensional.

La imagen, con derechos de autor de 1897, captura un momento íntimo de reconciliación entre una pareja en un interior doméstico. Este tipo de escenas sentimentales estaban diseñadas para conectar emocionalmente con el espectador, siendo un pilar del entretenimiento visual previo a la llegada del cine.

Nota del tasador: Pieza representativa de la producción masiva de vistas estereoscópicas americanas. Aunque B.W. Kilburn es un editor fundamental, sus tarjetas son relativamente comunes. El valor reside en su buen estado de conservación y en el atractivo de la escena de género, que la hace ligeramente más deseable que las vistas topográficas comunes. Es un buen ejemplo para cualquier colección de fotografía del siglo XIX.