

La caja de transferencia está construida principalmente en madera barnizada con ensamblajes de cola de milano, lo que le confiere robustez y un aspecto clásico de la época. Presenta herrajes metálicos niquelados y dos manivelas con pomos de ebonita o baquelita en un lateral, que sirven para enrollar la película junto con una banda protectora de papel (apron) en un carrete especial antes de introducirlo en el tanque cilíndrico metálico (no incluido) para el proceso químico. El interior suele estar pintado de negro mate para evitar reflejos, y el mecanismo de arrastre es manual y mecánico.
Este objeto es un tanque de revelado, también conocido como caja de transferencia para el sistema Kodak Film Tank. Desarrollado por la Eastman Kodak Company a principios del siglo XX, permitió a los fotógrafos aficionados revelar sus películas en rollo a plena luz del día, revolucionando la práctica fotográfica al eliminar la necesidad de un cuarto oscuro. Su diseño simple pero efectivo democratizó aún más el proceso, haciendo que la fotografía fuera accesible a un público más amplio. Es un testimonio importante de la era de la popularización de la fotografía aficionada.