Pulsera o gargantilla de longitud ajustable con un medallón central que alberga un retrato fotográfico. El material parece ser una aleación metálica, posiblemente latón o alpaca con un baño de plata original, ahora desgastado, como es habitual en piezas de esta época. El diseño presenta eslabones estampados con motivos florales o estrellados y un medallón con filigrana y detalles de inspiración gótica o renacentista.
La fotografía es un retrato de un bebé, probablemente un ambrotipo (sobre vidrio) o ferrotipo (sobre metal), con un tamaño aproximado de 1.5 x 1.5 cm. La pieza muestra un considerable desgaste y pátina, que certifican su antigüedad y uso.
Esta pieza es un ejemplo exquisito de la 'joyería sentimental', muy popular durante la época victoriana. Estos objetos personales permitían llevar consigo la imagen de un ser querido, una costumbre que se intensificó con la invención de la fotografía. Este brazalete o gargantilla centra su diseño en un pequeño retrato de un bebé, probablemente un ambrotipo o ferrotipo, procesos que sucedieron al daguerrotipo y permitieron crear imágenes más asequibles y duraderas en formatos reducidos.
Elaborada entre 1850 y 1880, la joya refleja el gusto de la época por los diseños ornamentados y los recuerdos personales. La práctica de llevar retratos de niños era común, en un tiempo de alta mortalidad infantil, como un símbolo de afecto y memoria.