
Placa de cristal utilizada en salas de cine para anunciar próximos estrenos. A diferencia de las placas de linterna mágica del siglo XIX, este tipo de objeto corresponde a la era cinematográfica del siglo XX, probablemente entre las décadas de 1940 y 1960. La técnica empleada es celuloide o gelatina coloreada sobre un soporte de cristal, lo que permitía una producción más industrial y económica. El diseño gráfico, con un molinillo de viento de colores vivos, es representativo de la cartelería y publicidad de la época en España.
La pieza muestra un buen estado general, con colores brillantes y sin roturas aparentes en el cristal, aunque se observan leves marcas de uso y desgaste marginal. Como parte de una vasta colección de cerca de 4.000 placas, su valor individual es modesto, pero su interés radica en su capacidad para documentar las prácticas publicitarias de las salas de exhibición cinematográfica antes de la generalización de otros formatos.
Nota del tasador: Aunque visualmente atractiva, es una pieza común. Su valor reside más en su interés documental y nostálgico que en su rareza. Representa la transición de la proyección fija de la linterna mágica a la publicidad en el contexto del cine.