Placa de cristal para Linterna Mágica pintada a mano, con una tira narrativa de Polichinelle, Francia, siglo XIX.

    Placa de cristal para Linterna Mágica pintada a mano, con una tira narrativa de Polichinelle, Francia, siglo XIX.
    Placa de cristal para Linterna Mágica pintada a mano, con una tira narrativa de Polichinelle, Francia, siglo XIX.

Características:

  • Datación: 1850 - 1890
  • Made in: FRA

Info:

  • Título/Descripción: Escenas cómicas de Polichinelle.
  • Serie/Número: La placa contiene anotaciones como "N° 3" y "N° 10".
  • Autor/Fabricante: Anónimo, de producción artesanal o amateur.
  • Datación Aproximada: c. 1850-1890.
  • Técnica: Dibujo a tinta y coloreado a mano con pigmentos translúcidos sobre placa de vidrio.
  • Soporte/Dimensiones: Placa única de vidrio con bordes enmascarados en papel negro. Dimensiones aproximadas: 21,5 x 5,5 cm.
  • Rareza: Alta. Al ser una pieza dibujada a mano, es única.

Referencia: #52625

Esta placa de cristal para Linterna Mágica es un ejemplar singular de producción artesanal, posiblemente amateur, de la segunda mitad del siglo XIX. La pieza narra una historia satírica en formato de tira cómica protagonizada por Polichinelle, un personaje arquetípico de la comedia popular francesa. La técnica de dibujo directo a tinta y coloreado a mano sobre el cristal, junto al estilo naíf de la ilustración y la caligrafía, sugiere una creación para el entretenimiento doméstico más que una producción en serie. La pieza se enmarca en una vasta colección de unas 4.000 placas, lo que le confiere un valioso contexto documental.

El estado de conservación general es bueno para su antigüedad, con la imagen bien definida y los colores conservados, aunque presenta suciedad superficial y leves desgastes en los bordes enmascarados con papel. Las inscripciones en francés que acompañan las viñetas son un elemento destacable que aporta un gran valor narrativo y cultural, situando la placa inequívocamente en la tradición del precine europeo.

Nota del tasador: Se trata de una placa de gran interés por su naturaleza única y artesanal. A diferencia de las placas impresas, los ejemplares dibujados a mano son únicos, ofreciendo una visión íntima del entretenimiento privado del siglo XIX. Su valor reside más en su rareza y encanto histórico que en su perfección técnica, siendo una pieza muy atractiva para coleccionistas de precine y arte popular.