
Esta obra forma parte de una exclusiva serie de 17 lienzos pintados personalmente por el coleccionista Josep María Queraltó. En ella, el autor representa con notable detalle y fidelidad técnica un visor Kinora, una de las joyas de su colección. El Kinora fue un dispositivo de cine doméstico patentado por los hermanos Lumière en 1895 y popularizado a principios del siglo XX, que permitía ver cortas secuencias animadas a través de un rollo de imágenes fijas accionado por una manivela. La elección de este aparato no es casual, pues simboliza la transición del precine a la imagen en movimiento accesible al público.
La pintura trasciende la mera representación para convertirse en un homenaje del coleccionista a la historia de la tecnología audiovisual. La ejecución, aunque no proveniente de un pintor profesional, revela una profunda conexión emocional y un conocimiento exhaustivo del objeto. La firma y datación autógrafas en el anverso certifican su autoría y lo integran plenamente en el legado de Queraltó, fusionando su faceta de coleccionista con la de creador.
Nota del tasador: Se trata de una pieza de un valor singular y conceptualmente muy relevante. Su tasación no se basa en el virtuosismo técnico pictórico, sino en su autoría directa por una figura clave en la preservación de la historia del cine, su pertenencia a una serie limitada y personalísima, y su incalculable valor documental como testimonio de la propia Colección Josep María Queraltó. Es un objeto de colección en sí mismo.