
Este kit de montaje, o Stereo-sorter, se presenta en una caja de madera pintada de color verde, con cierres y asa de metal para su transporte. Una vez abierta, se convierte en una estación de trabajo inclinada. Incluye un visor estereoscópico plegable con oculares ajustables y una capucha de cuero sintético verde para aislar la luz.
El panel principal cuenta con una ventana retroiluminada (probablemente por una bombilla interna, no visible) sobre la que se colocaban los pares de transparencias o impresiones para su alineación. Dispone de guías y una cuchilla o sistema de corte para ajustar los fotogramas al formato estándar. En el interior de la caja se almacenan accesorios como monturas de cartón y herramientas. Es un ejemplo de equipo auxiliar especializado para el aficionado avanzado a la estereofotografía.
Este dispositivo es un Stereo-sorter, un ingenioso kit de montaje y clasificación para fotografías estereoscópicas, probablemente fabricado en Estados Unidos a mediados del siglo XX. En esa época, tras la Segunda Guerra Mundial, hubo un resurgimiento de la fotografía estéreo amateur, popularizada por sistemas como el Stereo Realist. Este tipo de kits eran esenciales para los aficionados que revelaban sus propias películas o querían montar profesionalmente sus pares estéreo en tarjetas de visualización.
El aparato, contenido en una robusta caja de madera que se despliega como un atril, permitía al fotógrafo cortar, alinear y pegar con precisión las dos imágenes (izquierda y derecha) en una montura de cartón, asegurando la correcta alineación para una visualización 3D sin fatiga visual. Su diseño todo-en-uno lo hacía una herramienta de cuarto oscuro muy práctica y especializada.