
Esta obra forma parte de una serie exclusiva de 17 lienzos pintados por el propio Josep María Queraltó, en los que inmortalizó algunas de las piezas más emblemáticas de su colección de aparatos cinematográficos y fotográficos. La pintura representa un Zootropo, uno de los dispositivos de precinematografía más populares del siglo XIX. Este aparato, inventado por William George Horner en 1834, crea la ilusión de movimiento mediante la observación de una secuencia de imágenes a través de unas ranuras verticales en un cilindro giratorio, siendo un precursor fundamental de la animación y el cine.
La elección de este objeto como motivo pictórico subraya la pasión de Queraltó por los orígenes de la imagen en movimiento. La ejecución artística, con un estilo personal y expresivo, trasciende la mera representación para convertirse en un homenaje al ingenio tecnológico y a la magia del cine primitivo. La obra no solo es una creación artística, sino también un documento que refleja la profunda conexión del coleccionista con cada uno de los tesoros que reunió a lo largo de su vida.
Nota del tasador: El valor de esta pieza reside en su triple condición: es una obra de arte única, un testimonio directo del legado de uno de los mayores coleccionistas del mundo y un documento que inmortaliza un objeto histórico. Su autoría directa y firma autógrafa garantizan su autenticidad y aumentan considerablemente su valor para fines de aseguramiento y exposición.