
Este elegante expositor giratorio de sobremesa es un magnífico ejemplo de la artesanía en madera de finales del siglo XIX, diseñado específicamente para albergar y exhibir fotografías en formato Carte de Visite (CDV). Su mecanismo giratorio permitía a las familias burguesas de la época victoriana mostrar orgullosamente sus retratos de estudio en salones y bibliotecas, convirtiendo el acto de ver fotografías en una experiencia interactiva y social.
La popularización de las Cartes de Visite desde la década de 1860 impulsó la creación de toda clase de accesorios para su almacenamiento y exhibición. A diferencia de los clásicos álbumes cerrados, este tipo de marco múltiple basculante ofrecía una presentación tridimensional y dinámica, destacando por su sólida construcción y su cuidado acabado, probablemente en caoba o nogal, maderas muy apreciadas en la ebanistería de la época.
Nota del tasador: Piezas de esta naturaleza, que conservan su funcionalidad y estética original, son escasas en el mercado actual. Su valor reside no solo en su antigüedad, sino en su capacidad para evocar las prácticas sociales en torno a la fotografía temprana, siendo un objeto de gran interés para coleccionistas de precine y artefactos ópticos decimonónicos.