

Se trata de una cámara de caja para película en rollo tipo 120, que produce negativos de 6x9 cm. El cuerpo es una caja metálica recubierta de guadamecil negro texturizado, con una placa frontal de metal cromado. Monta una lente menisco simple de foco fijo y un obturador rotativo básico con una única velocidad instantánea (aprox. 1/30s) y modo 'B' (Bulb) para exposiciones largas. Dispone de dos visores réflex brillantes para encuadrar en formato vertical y horizontal. La cámara cuenta con una pestaña lateral para el avance de la película y una ventana roja trasera para el control de los fotogramas. Se completa con un asa de cuero para su transporte.
La Eho-Box es un ejemplo clásico de las cámaras de caja populares en Europa durante la década de 1930. Originalmente producida por la firma Emil Hofert (Eho) en Dresden, la compañía fue adquirida por Altissa en 1931, quien continuó la producción de estos sencillos pero robustos aparatos. Este modelo, con su característico frontal metálico, se sitúa en la segunda mitad de la década. Estas cámaras estaban destinadas al mercado de aficionados, ofreciendo una forma económica y fácil de iniciarse en la fotografía. Su simplicidad, fiabilidad y bajo coste las convirtieron en un éxito masivo, y hoy en día son piezas de colección que evocan el espíritu de la fotografía popular de entreguerras.