

La Altissa Box es una cámara de cajón para película en rollo de formato 120, produciendo negativos de 6x9 cm. Su cuerpo es una caja metálica recubierta de un material texturizado similar al cuero (vulcanita). El elemento más característico es su objetivo de menisco simple Altissar Periskop 1:8, una lente de foco fijo que requiere que el fotógrafo se sitúe a unos metros del sujeto para obtener una imagen nítida. El obturador es muy básico, ofreciendo una velocidad instantánea (aproximadamente 1/25 s) y una opción 'B' (Bulb) para exposiciones largas. El diafragma también es simple, con dos aperturas seleccionables (f/8 y f/16) mediante una pequeña palanca. Dispone de un visor réflex brillante a nivel de cintura y una rosca para trípode.
La Altissa Box es una cámara de cajón representativa de la producción fotográfica de la posguerra en Alemania Oriental. Fabricada por Eho-Altissa en Dresde, una ciudad con una rica herencia en la industria óptica, esta cámara fue diseñada para ser asequible y fácil de usar por el público aficionado. Lanzada a principios de la década de 1950, en plena reconstrucción de la industria bajo el nuevo régimen de la República Democrática Alemana (RDA), la Altissa Box simboliza la continuidad de la fabricación de cámaras populares. Aunque de construcción sencilla, su robustez y simplicidad la convirtieron en una opción popular. Como objeto de colección, su valor no reside en la complejidad técnica, sino en su papel como testigo de una época y un sistema de producción específicos, siendo un ejemplo tangible de la fotografía de masas en el bloque del Este.