
Nos encontramos ante una cámara oscura portátil, concretamente un modelo conocido como Miragioscope, un fascinante instrumento óptico precursor directo del dispositivo fotográfico, utilizado principalmente entre finales del siglo XVIII y la primera mitad del siglo XIX.
Construida en cartón prensado y madera, esta herramienta era indispensable para dibujantes y pintores de la época, permitiéndoles trazar perspectivas exactas mediante la proyección de la imagen exterior sobre un cristal esmerilado interior. La presencia de su visera desplegable original es un testimonio excepcional de su funcionalidad, diseñada para bloquear la luz ambiental y facilitar el calco de la imagen reflejada por el objetivo simple de menisco.
Nota del tasador: La pervivencia de estos dispositivos en materiales tan perecederos como el cartón es un auténtico milagro de la conservación. Su estado, con evidentes pero hermosas marcas de uso y pátina, lo convierte en una pieza museística de primer orden, fundamental para ilustrar el paso previo a la invención de la fotografía en 1839.