

La cámara está construida principalmente en plástico ligero y está precargada con un rollo de película de color de 35mm, típicamente de 27 o 39 exposiciones y una sensibilidad de ISO 400 u 800. Integra un objetivo de plástico de focal fija, aproximadamente 30mm f/10, diseñado para ser nítido a distancias de 1 metro al infinito. Dispone de un obturador de una sola velocidad, alrededor de 1/100s. La característica principal de este modelo es su flash electrónico incorporado, alimentado por una pila AA interna, que se activa manualmente con un botón frontal para iluminar escenas en interiores o con poca luz. El avance de la película es manual mediante una rueda de pulgar. Una vez terminado el rollo, la cámara completa se entregaba al laboratorio para su revelado.
La Kodak Fun Flash es un icónico ejemplo de la fotografía de consumo de finales de los años 90 y principios de los 2000. Fabricada por Eastman Kodak Company, esta cámara de un solo uso democratizó la fotografía, haciéndola accesible y sencilla para todos. Formaba parte de la exitosa línea 'Fun Saver' y estaba diseñada para ser económica, fácil de usar y desechable después de revelar el rollo de película. Su popularidad residía en su conveniencia para fiestas, vacaciones y eventos espontáneos, eliminando la necesidad de llevar una cámara más cara y compleja. Aunque producida masivamente, hoy en día representa una pieza nostálgica de la era analógica previa a la revolución digital, buscada por fotógrafos experimentales y coleccionistas de objetos culturales pop.