

La cámara Week End está construida con un cuerpo de cartón prensado o metal fino, recubierto de guadamecil negro texturizado. Utiliza película en rollo de formato 120 para producir negativos de 6x9 cm. Está equipada con una lente simple tipo menisco de focal fija, lo que requiere que el fotógrafo se sitúe a una distancia adecuada del sujeto. El obturador es rotativo, con una única velocidad de disparo instantáneo (aproximadamente 1/30s - 1/50s) y una pose 'B' para exposiciones largas, seleccionable mediante una palanca lateral. Dispone de dos visores réflex brillantes para encuadrar en formato vertical y horizontal. El avance de la película es manual, mediante una llave lateral, controlando el paso de fotograma a través de una ventana roja en la parte trasera.
La Goldstein Week End es una cámara de caja (box camera) fabricada en Francia por la empresa Goldstein alrededor de 1950. Este tipo de cámaras representó la democratización de la fotografía, ofreciendo un aparato sencillo, económico y robusto para el fotógrafo aficionado. El nombre 'Week End' (fin de semana) evoca su uso para capturar momentos de ocio y familiares, una estrategia de marketing común en la época de posguerra. Aunque técnicamente muy simple, su diseño funcional y su construcción duradera la convirtieron en una opción popular en el mercado francés. Hoy en día, es una pieza de colección que ilustra la fotografía de masas de mediados del siglo XX antes de la popularización definitiva del formato de 35mm.