

Esta cámara es un modelo de tipo 'box' o cajón, aunque con un diseño más moderno y estilizado. El cuerpo está fabricado principalmente en baquelita, un plástico termoestable de color marrón oscuro, con una placa frontal de metal decorada. Utiliza película en rollo de formato 127, produciendo negativos de 4x6.5 cm. Monta una lente simple de menisco Dakon de foco fijo, diseñada para ser nítida desde aproximadamente 1.5 metros hasta el infinito. El obturador es de tipo rotativo, con una única velocidad de obturación (aproximadamente 1/50s). Dispone de un visor óptico directo integrado en la parte superior. Los conectores laterales permiten sincronizar un flash externo de bombillas, como el Kodalite Midget Flasholder, para fotografía en interiores o con poca luz.
La Kodak Brownie Holiday Flash es un icono de la fotografía popular de mediados del siglo XX. Fabricada por Eastman Kodak en Rochester, Nueva York, formó parte de la legendaria serie Brownie, que democratizó la fotografía desde principios de siglo. Diseñada por Arthur H. Crapsey, esta cámara fue concebida para ser extremadamente simple y asequible, permitiendo a cualquier persona capturar momentos cotidianos sin conocimientos técnicos.
Su cuerpo de baquelita y su diseño compacto la hicieron muy popular para viajes y eventos familiares, como su nombre 'Holiday' sugiere. Aunque sus prestaciones eran básicas, su fiabilidad y bajo coste aseguraron su producción masiva y su presencia en innumerables hogares, convirtiéndola en un objeto de nostalgia y un ejemplo clásico del diseño industrial estadounidense de la posguerra.