

La Capta es una cámara de cajón fabricada principalmente en baquelita negra, un material plástico muy común en la época por su bajo coste y moldeabilidad. Utiliza película en rollo de formato 127 para obtener negativos de 4x6.5 cm. Monta un objetivo menisco simple denominado 'Objetivo Especial Capta', con una apertura fija y enfoque también fijo (hiperfocal).
El obturador es de tipo guillotina con una única velocidad instantánea (aproximadamente 1/25s o 1/30s) más un modo de exposición 'B' (Bulb). El mecanismo es muy simple: una palanca lateral dispara el obturador. Posee un visor óptico directo integrado en la parte superior del cuerpo. El avance de la película es manual mediante una perilla.
La cámara Capta es un curioso y notable ejemplo de la industria española de posguerra. Fue fabricada por Industrias Matutano, una empresa de Barcelona más conocida por sus aperitivos y patatas fritas. En un periodo de autarquía y escasez de importaciones, Matutano diversificó su producción entrando en el sector fotográfico entre 1946 y los primeros años 50.
Esta cámara, sencilla y económica, estaba destinada a un público popular que buscaba acceder a la fotografía. Su producción refleja el ingenio y la capacidad de adaptación de la industria local en tiempos difíciles. Aunque no era una cámara de altas prestaciones, su existencia es un testimonio histórico y cultural de la época, lo que la convierte en una pieza de gran interés para coleccionistas de fotografía española.