

La Capta JM es una cámara de cajón fabricada principalmente en baquelita de color negro, un material plástico muy común en la época. Su diseño es compacto y funcional. Utiliza película en rollo de formato 127, produciendo negativos de 4x6.5 cm.
El objetivo es un menisco simple, sin enfoque, con una apertura fija. El obturador es de tipo guillotina con una única velocidad de disparo instantánea (aproximadamente 1/30s) y una posición para exposición 'B'. Dispone de un visor óptico simple integrado en la parte superior del cuerpo. El avance de la película es manual, mediante una perilla lateral, y el control de los fotogramas se realiza a través de una mirilla roja en la parte trasera.
La Capta JM es un ejemplo representativo de la industria fotográfica española de la posguerra. Fabricada en Valencia por José Matutano a partir de 1948, esta cámara surgió en un contexto de autarquía y escasez de importaciones que impulsó la producción nacional. Matutano, un fabricante prolífico, creó varios modelos sencillos y asequibles bajo la marca Capta, dirigidos al fotógrafo aficionado.
Estas cámaras, por su simplicidad y bajo coste, contribuyeron a popularizar la fotografía en España durante una época de dificultades económicas. Hoy en día, son piezas de colección apreciadas por los entusiastas de la fotografía española, ya que simbolizan el ingenio y la capacidad de una industria local que tuvo que desarrollarse con recursos limitados.