

La Kodak Ektra 200 es una cámara de visor directo construida principalmente en plástico. Está equipada con un objetivo fijo Kodak de 22mm, de foco fijo, diseñado para tener una gran profundidad de campo y que la mayoría de los sujetos entre 1.5 metros y el infinito salgan nítidos. Utiliza cartuchos de película de formato 110. El obturador es de una única velocidad. No dispone de flash integrado, pero en la parte superior tiene un conector para unidades de flash externas tipo 'Flipflash'. Una característica distintiva es su cubierta deslizante para el objetivo que, al cerrarse, bloquea también el disparador para evitar tomas accidentales. Su mecanismo es totalmente mecánico, sin necesidad de baterías para su funcionamiento básico.
La Kodak Ektra 200 es un ejemplo representativo de la fotografía de consumo de principios de los años 80. Fabricada por Kodak AG en Stuttgart, Alemania, esta cámara formaba parte de una amplia gama de modelos diseñados para el popular formato de película en cartucho 110, introducido por Kodak en 1972. El objetivo de estas cámaras era la simplicidad absoluta, permitiendo a cualquier usuario tomar fotografías sin preocuparse por los ajustes de enfoque, exposición o diafragma. Su diseño compacto, ligero y su mecanismo de "apuntar y disparar" la convirtieron en una opción muy popular para la fotografía familiar y de viajes. Aunque no es una pieza de gran valor económico debido a su producción masiva, es un objeto de colección interesante que ilustra la democratización de la fotografía antes de la era digital.