Se trata de una cámara compacta de tipo 'point and shoot' (apuntar y disparar) construida íntegramente en plástico. Está diseñada para cartuchos de película de formato 110. Equipa una lente de foco fijo, probablemente de plástico, con una apertura también fija. La velocidad de obturación es única y no ajustable. Su principal característica, como indica la inscripción 'NIGHT SUPER', es la inclusión de un flash electrónico integrado, que se alimenta de baterías (normalmente AA). El avance de la película es manual, mediante una rueda o palanca. El visor es óptico y directo. Es una cámara extremadamente básica, pensada para la simplicidad y la portabilidad, sin ningún control manual sobre la exposición.
La K110E es un ejemplo representativo de las cámaras de bolsillo de bajo coste que se popularizaron en las décadas de 1980 y 1990. Utiliza el formato de película 110, introducido por Kodak en 1972, que se caracterizaba por su facilidad de uso al venir en un cartucho sellado. Este tipo de cámaras, a menudo de fabricación asiática y sin una marca de renombre, se distribuían masivamente como regalos promocionales o se vendían a precios muy asequibles. Su diseño simple y su construcción en plástico las hacían accesibles para un público muy amplio, especialmente para la fotografía casual. Aunque carecen de valor óptico o técnico, hoy en día son objetos de interés para coleccionistas de 'toy cameras' y para la fotografía experimental Lomográfica, que busca precisamente las imperfecciones y el carácter único de estas lentes sencillas.