

La Solyka S-100 es una cámara de visor directo para película de formato 35mm. Su cuerpo está construido íntegramente en plástico negro con una textura gofrada para mejorar el agarre. Monta un objetivo de foco fijo Certar Starlens de 38mm, también de plástico, con una apertura fija. El obturador es de una única velocidad, simple y mecánico. El avance de la película es manual, mediante una rueda en la parte superior. Dispone de una zapata fría para acoplar un flash externo, aunque carece de contactos eléctricos (hot-shoe). Es un dispositivo puramente mecánico que no requiere baterías para su funcionamiento, destacando por su extrema simplicidad y ligereza, diseñada para un uso de tipo "apuntar y disparar".
La Solyka S-100 es un ejemplo representativo de las cámaras compactas de plástico de bajo coste producidas en masa durante la década de 1980. Fabricada por la empresa española Certex, S.A., con sede en Barcelona, esta cámara fue diseñada para ser extremadamente sencilla y accesible para el gran público. A menudo, este tipo de cámaras se regalaban como artículos promocionales o se vendían a precios muy económicos. Aunque carecen de la calidad óptica y mecánica de modelos más avanzados, hoy en día son apreciadas por su estética retro y en el ámbito de la lomografía, que valora las imperfecciones ópticas como los viñeteados o las distorsiones de color para crear imágenes con un carácter único y artístico.