

La Petri Color 35 es una cámara de visor directo para película de 35mm. Su cuerpo es principalmente metálico, con un recubrimiento de símil piel (vulcanita) que le confiere un buen agarre. Equipa un objetivo retráctil C.C. Petri de 40mm y apertura f/2.8, con recubrimiento de color (de ahí su nombre). El enfoque es manual por zonas, estimado mediante una escala en el objetivo. Dispone de un obturador de láminas central con velocidades que van de 1/15 a 1/250s más la posición B. El fotómetro, de tipo CdS, se encuentra en el frontal y su aguja es visible tanto en el visor como en la placa superior de la cámara. La alimentación corre a cargo de una pila de mercurio PX625, hoy reemplazable por alternativas modernas. Es una cámara totalmente mecánica, excepto por el exposímetro.
La Petri Color 35 fue introducida en 1968 por la compañía japonesa Petri Camera Co., como una respuesta directa a la inmensa popularidad de las cámaras compactas de alta calidad, un mercado dominado por la Rollei 35. Buscando ofrecer una alternativa más asequible pero competente, Petri diseñó una cámara notablemente pequeña y ligera, ideal para viajes y fotografía callejera. Su característica más distintiva era su objetivo retráctil, que se extendía y colapsaba girando un anillo en su base, un mecanismo ingenioso que la hacía muy portable. Aunque nunca alcanzó el estatus icónico de sus rivales de Rollei u Olympus, la Color 35 fue un éxito comercial y hoy es apreciada por coleccionistas por su diseño inteligente, su buena óptica y su papel en la era dorada de las cámaras compactas de 35mm.