

La KB10 es una cámara de foco fijo construida íntegramente en plástico. Utiliza película estándar de formato 35mm. Equipa un objetivo de plástico de focal fija, aproximadamente 30mm, con una apertura también fija (en torno a f/8). El obturador tiene una única velocidad, típicamente 1/100s. El avance y rebobinado de la película son manuales, mediante una rueda y una manivela. Incorpora un flash electrónico integrado que se activa manualmente mediante un interruptor deslizante y se alimenta de dos pilas AA. La tapa del objetivo es deslizante y actúa también como bloqueo del disparador para evitar fotos accidentales. Es una cámara muy ligera y compacta, pensada para la máxima portabilidad.
La Kodak KB10 es un claro ejemplo de las cámaras compactas de película de tipo 'point and shoot' (apuntar y disparar) que dominaron el mercado de la fotografía de consumo a finales de la década de 1990. Fabricada por Eastman Kodak, esta cámara fue diseñada para ser extremadamente sencilla y asequible, democratizando aún más la fotografía. Su objetivo era ofrecer una alternativa simple a las cámaras más complejas, ideal para usuarios casuales, viajes y eventos familiares. Aunque carece de valor para el coleccionista serio debido a su producción masiva y materiales económicos, hoy en día goza de una segunda vida en la comunidad de la 'lomografía', que aprecia su estética simple y las imperfecciones características de sus imágenes.