
Se trata de una cámara compacta para película de formato 35mm. Su cuerpo está fabricado íntegramente en plástico de color amarillo y negro. Dispone de un objetivo de foco fijo, probablemente una lente simple de plástico, y un obturador de velocidad única. Integra un flash electrónico que se activa mediante un interruptor deslizante y que requiere de baterías (generalmente AA, no incluidas) para su funcionamiento. El avance de la película y el rebobinado son manuales, mediante una rueda en la parte superior. El visor es óptico directo y muy sencillo. Es una cámara extremadamente básica, de tipo 'point and shoot', diseñada para la máxima simplicidad y un coste de producción mínimo.
La 'Big Yellow Camera' es un ejemplo representativo de las cámaras de 35mm de bajo coste, a menudo denominadas 'toy cameras' o cámaras de promoción, que proliferaron a finales de los años 80 y durante la década de los 90. Estas cámaras se caracterizaban por su construcción enteramente en plástico, su simplicidad de uso y sus colores llamativos, diseñadas para ser atractivas para un público masivo y a menudo regaladas en campañas promocionales o vendidas a precios muy asequibles. Aunque carecen de la calidad óptica y la durabilidad de las marcas reconocidas, han ganado un cierto estatus de culto en la fotografía 'lomográfica' o experimental, donde sus imperfecciones ópticas (viñeteado, distorsiones, fugas de luz) se aprecian como un efecto artístico.