

La cámara Super-Capta fue fabricada en España en la década de 1950 por Industrias Matutano en Valencia. Forma parte de la familia de cámaras económicas destinadas a popularizar la fotografía entre el gran público español durante la posguerra. Al igual que su predecesora, la popular Capta, esta versión presenta un diseño robusto y simplificado en baquelita negra.
El modelo Super-Capta incorporaba algunas mejoras respecto al modelo base, como un diseño algo más elaborado en el frontal metálico donde destaca el logotipo de la marca. Es una pieza representativa de la industria fotográfica española de mediados del siglo XX y muy apreciada por los coleccionistas de cámaras nacionales.
Nota del tasador: Pieza común en el mercado español, pero interesante por su origen. Su valor depende de que no presente roturas en la baquelita, un material frágil.