
Este amperímetro analógico de panel, probablemente fabricado en España a mediados del siglo XX, es un componente esencial de los cuadros de control eléctrico en cabinas de proyección cinematográfica. Su función principal era monitorizar la intensidad de corriente que alimentaba las lámparas de arco voltaico de los proyectores, asegurando una iluminación estable y protegiendo el equipo de sobrecargas.
El instrumento muestra una escala graduada de 0 a 60 amperios, con una marca de advertencia Max. Alta a los 50 amperios, indicando el límite operativo seguro. Su robusta carcasa metálica y los bornes de conexión traseros reflejan los estándares industriales de la época.
Nota del tasador: Pieza técnica de interés histórico para la comprensión del funcionamiento de las cabinas de proyección clásicas. Su valor es modesto al tratarse de un componente y no de un equipo completo.